Día del Padre en el Mundial: un lujo que pocos pudieron darse y disfrutar a la distancia
Un banderazo argentino en Dallas juntó a más de 15 mil personas, entre las cuales se destacaron las historias de los padres que viajaron con sus hijos a ver la Copa del Mundo.
Dallas – Estados Unidos
Cobertura mundialista día 9
Por Juan Pablo Ferrari
Para el que lo tiene o el que lo recuerda…
El día del padre es mucho más que una fecha comercial. Es el momento de juntarse en familia, o intentar compartir con un hermano, con un primo, con el “viejo” o con el hijo. Y sino con el ahijado. Es esa bendita costumbre que tenemos los argentinos, tal vez heredadas de nuestros antepasados italianos o extranjeros, de buscar una excusa para compartir el almuerzo del domingo. El que se puede dar el lujito de comer un asado, compartir unos mates o degustar un plato de pastas y festejar un año más.
Hacer todo esto en Estados Unidos, en el medio del Mundial de fútbol es toda una tentación y tiene un doble mérito.
En la presente Copa del Mundo, mucho más que en Rusia 2018 y Brasil 2014 (también se jugaron durante los meses de junio a diferencia de Catar) se observaron más padres acompañados por sus hijos para ver los partidos.
La mayoría llegó como pudo en familia o lo proyectó durante varios meses de anticipación.
Ariel Zapata y su hijo de 18 años se encuentran siguiendo al equipo argentino en el primer mundial que compartieron juntos, al igual que los amigos de Marcelo Capobianco que llegó de Esquel junto a su primogénito al que usa de traductor en Dallas.
Benito, uno de los referentes de la percusión argentina, también está cumpliendo el sueño de mirar su sexto mundial junto a su hijito de cinco años y su señora y están viviendo un sueño que tiene un capítulo nuevo en cada partido.
Carlos es un ingeniero que nació en Bolivia y se fue a vivir a las Islas Canarias, pero llegó a viajar al Mundial para ver el partido junto a su hijo de 16 años en Kansas.
Son experiencias que van a marcarlos para toda la vida y que quedarán inmortalizadas los recuerdos de las fotos que van a saltar, quien sabe cuando, en la nube de los teléfonos celulares del futuro. Si es que antes la IA no rompe también con esa costumbre…
En lo personal me espera Tiziano Lionel y Eduardo Oscar (hijo y papá) con anhelo de poder recibirme con otra Copa como la que fuimos a buscar a Catar hace más de tres años.
Feliz día del padre para todos y ojalá sea el mejor arranque de semana para la Selección…
