Juan Minujín: “Tratar de encontrar una complicidad con otra persona es un montón para mí”
El multifacético actor vive un intenso presente entre rodajes, estrenos y la presentación de la premiada propuesta.
entrevistaEl multifacético actor vive un intenso presente entre rodajes, estrenos y la presentación de la premiada propuesta.
19/07/2026 - 00:00hs
Los Domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, protagonizada por Blanca Soroa, Miguel Garcés y Patricia Lopez Arnaiz, tiene a nuestro Juan Minujín en un rol clave y se estrena el jueves 30 en cines de todo el país. Sobre la película y sus próximos proyectos hablamos con Minujín.
—Contame un poco del rodaje. ¿Cómo llegaste al proyecto? ¿Cómo fue un poco la filmación que se los ve tan orgánico a todos?
—La conocí a Alauda en un festival en California, en Palm Springs, yo estaba presentando El suplente de Diego Lerman y ella estaba presentando Cinco Lobitos, que es su ópera prima. Nos conocimos ahí y charlamos, a mí me gustó mucho su película y después me llaman y me dicen, ¿está esto de Alauda? ¿Te acordás? Sí, qué sé yo, no sé qué. Ella en el medio había hecho Querer, que es una serie que a mí me había encantado. Yo justo estaba en Madrid en ese momento, entonces hice un casting con una especie de prueba con Patricia, que estaba online, porque estaba filmando en no sé dónde. Alauda sí estaba ahí, hicimos esa prueba y como una especie de ensayo en conjunto, funcionó bien y ahí nos embarcamos. Volví a viajar a Madrid, estuve como un poco yendo y viniendo porque ensayamos Lear. Por suerte tuvimos mucha oportunidad de ensayar, a Alauda le gusta mucho ensayar, le gustan mucho los actores, el trabajo fue muy profundo, fue reescribiendo, yo le iba proponiendo también como cositas y eso, y ahí se fue armando. Pero se armó muy bien, me parece, la dupla con Patricia.
—Que no la conocías a ella...
—La conocía de haberla visto, yo acababa de ver Los Destellos, que es una película que protagoniza ella, es una actriz fuera de serie, realmente fuera de serie. Muy importante en el sentido de trabajar con dos personas que ya admiraba muchísimo desde antes.
—¿Intimida eso a veces o no?
—Sí, bueno, no sé si intimida, pero a mí siempre me dan nervios, todos los trabajos, todos los inicios, todos los compañeros, pero no porque me intimide, sino porque está el vértigo de lo nuevo. Porque tratar de encontrar una complicidad con otra persona, con otro ser humano, es un montón para mí. Es un montón, es un montón de exposición, es un montón de apertura, y bueno, con qué te vas a encontrar y todo eso. Y por ahí hay gente que le encantan las películas que hacen, pero después en el encuentro no funciona. Entonces, todo eso me da nervios. Más acá, es una de mis primeras experiencias en una producción 100% española, entonces, bueno, los equipos técnicos acá, dentro de todo, los conozco, los actores, por ahí cambia alguna figura, pero después más o menos todo lo mismo. Un poco ya trabajamos todos con todos, entonces es distinto a llegar a un lugar en donde nadie te conoce. También está bueno, es interesante, pero sobre todo, esto de encontrar una complicidad con otro, de generar una pareja con otro, bueno, es un montón de apertura y exposición, y bueno, ahí da nervios.
—¿Tu vínculo con la fe?
—No tengo. Me encantaría, la verdad que muchas veces envidio a la gente que tiene esa compañía, sí soy una persona... qué horrible decirlo, pero creo en un montón de cosas que van más allá de lo que yo entiendo. Pero no una sola. No tengo una formación religiosa, ni tradición religiosa por mis padres, que son ateos, mis abuelos ya eran ateos, con lo cual, no. Pero bueno, fui acercándome siempre en trabajos. Acá, en mi rol era interesante entender la diversión más del inmigrante, del outsider que ocupa un poco el rol en la familia y también outsider española.
—Siempre se dice que no hay personaje secundario chiquito y acá tu personaje es un gran personaje, ¿cómo fue componerlo?
—En gran medida es obra de Alauda, de poder escribir tan bien personajes que no necesitan mucho desarrollo y que están condensados, realmente tiene un valor enorme para mí la economía de recursos y de cosas que tiene la película. Y creo que Alauda, aparte de una gran directora, es una gran escritora. Realmente, en general, muchas veces los guiones, en mi caso por lo menos, hay que retocarlos mucho y pensar y volver y masajearlos, digamos. Y acá realmente era algo como que decía, yo acá no necesito cambiarle nada. A mí me gustan las experiencias de hacer personajes así pequeños también.