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Científicos argentinos desarrollan novedoso test para tratar la pérdida del olfato

El test fue aprobado por Anmat.

Interés General

21/05/2024 - 00:00hs

Un grupo de científicos argentinos desarrolló un innovador test para diagnosticar y tratar la pérdida de olfato, aprobado recientemente por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Este dispositivo, diseñado por la médica otorrinolaringóloga Stella Maris Cuevas y producido por el Laboratorio Cassará, promete revolucionar el campo de la medicina olfativa.

El sentido del olfato, a menudo considerado el “hermano menor” de los cinco sentidos, ha sido reevaluado en su importancia debido a la pandemia de la Covid-19. La anosmia, o pérdida del olfato, emergió como un síntoma significativo del virus SARS-CoV-2, afectando a millones de personas en todo el mundo y subrayando el impacto de los trastornos olfativos en la calidad de vida. La pérdida de olfato no solo genera desconexión con el entorno y la memoria, sino que también puede provocar aislamiento social y depresión.

El test desarrollado en la Argentina es el primer dispositivo de evaluación olfativa con aromas de Iberoamérica destinado a uso médico. Este avance fue posible gracias a la colaboración de Stella Maris Cuevas, especialista en alergias y trastornos del olfato y gusto, y el Laboratorio Cassará. Cuevas, miembro de la Federación de Sociedades de Otorrinolaringología (FASO) y expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Aocba), ha sido una figura clave en el desarrollo de este dispositivo.

El olfato es esencial para la vida cotidiana, proporcionando protección frente a peligros como humo, escapes de gas y alimentos en mal estado. Además, tiene una conexión profunda con la memoria, permitiendo recordar el 35 % de lo que olemos, comparado con el 5 % de lo que vemos, el 2 % de lo que oímos y el 1 % de lo que tocamos. Los olores evocan recuerdos de personas, lugares y situaciones, siendo un vínculo con experiencias pasadas y seres queridos.

La anosmia altera los receptores en las células olfatorias, que son las únicas neuronas ubicadas fuera del cerebro. Otros trastornos vinculados a la Covid-19 afectan el gusto, como la disgeusia, que altera las papilas gustativas y puede generar un sabor persistente salado, rancio o metálico, a veces acompañado del síndrome de la boca ardiente. Otros trastornos del gusto incluyen la hipogeusia, una reducción de la capacidad gustativa, y la ageusia, la pérdida completa del gusto.

Finalmente, cabe mencionar que el estudio científico que respalda este avance fue publicado en la revista Journal of Research & Applied Medicine.

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