cultura

La verdadera historia del hermano de Patoruzú

Upa, el hermanito del inolvidable cacique de historieta, es una creación original que alcanzó gran popularidad y tuvo una historia sorprendente.

Interés General

10/03/2026 - 00:00hs

Hubo muchos bocetos acerca de su aspecto físico. Los guionistas de la historieta no tenían muy claro cómo presentar a los lectores al hermano de Patoruzú. Finalmente se decidieron por una fisonomía desproporcionada de bebé descomunal, antítesis monstruosa del bebé común. El dibujante Dante Quinterno, luego de leer la novela Gargantúa y Pantagruel, de Rabelais, tuvo la iluminación acerca de cómo dibujar a ese personaje que enseguida entró en el corazón de los lectores de la tira. El nombre nació de esa interjección típica de los bebés para que lo alcen en brazos. Lo paradojal es que a este bebé ningún padre podría subirlo por más fuerte que fuera.

Se trataba de lograr un poderoso efecto de contraste entre la ingenuidad propia de un recién nacido y la contundencia de un cuerpo voluminoso y microcefálico. Todo hace de él una paradoja ambulante. Es alto, pero sus piernas son cortas y rollizas. Las características de la personalidad del personaje fueron pensadas para denotar desmesura. Por eso se le atribuyó una voracidad insaciable que lo llevaba a ingerir pollos, cerdos, carne de vaca, como si fuera golosina.

Hizo su presentación pública en 1937, en “Upa y el misterio de la gruta”, un número en el que se cuenta que Upa fue fue abandonado por su propio padre en una gruta por su apariencia deforme, para ser luego rescatado por Patoruzú, quien ve en él a una criatura indefensa. Tras su porte extra large, el cacique percibe su esencia de bebé. En un comienzo, su lenguaje se reduce a una palabra: “Turulu”, luego su vocabulario se ampliará un poco más aunque sin sobrepasar la elocuencia propia de un bebé.

Es gracias al cine –sospecha Dante Quinterno- que sus personajes alcanzaran fama mundial. Por eso, en 1933, el historietista viaja a Estados Unidos para trabajar como empleado de los estudios de los hermanos Fleischer, autores de Betty Boop y Popeye). En esa época, Patoruzú ya era un éxito rotundo, pero Quinterno iba por más. En 1941, con toda esa experiencia acumulada, se lanza a la producción de sus propios dibujos animados. En 1942, se le ocurre que el hermano de Patoruzú es un personaje ideal para la pantalla grande. No sin ciertas vacilaciones decidió reducirle la talla para hacerla proporcional a los otros personajes de “Upa en apuros”. La escasez de material virgen que afectaba a la industria cinematográfica argentina durante la Segunda Guerra Mundial - complicado por un proceso de revelado que debía realizarse en Alemania- forzó que la película fuera un cortometraje.

El equipo de “Upa en apuros” fue encabezado por Tulio Lovato y Oscar Blotta, quienes organizaron un equipo de dibujantes con una inocultable impronta de Disney. Cuenta la leyenda que uno de los grandes detonantes de la película, fue una larga conversación que Dante Quinterno tuvo con Walt Disney cuando éste visitó Argentina en 1941. El historietista empresario argentino, contrató a uno de los principales animadores de la corporación Disney, Art Babbit, para que corrigiera la animación de la película de Upa. En el diario de Babbit puede leerse: “ 7-2-1942: Pasé casi todo el día en lo de Quinterno. No sé de dónde saca la energía. Tiene treinta empleados, y aparte de su tira diaria, edita y publica una revista humorística, tres historietas adicionales y produce un corto animado. Oí la banda sonora y vi los pencil tests de su película hoy. La música es exquisita —la caracterización muy buena— y el plot y los gags buenos, pero un poco brutales”. Más adelante, agrega sobre el primer corte de lo que sería la película:” La animación no es demasiado buena, pero han sido buenos alumnos, extremadamente originales, lleno de humor genuino y refrescante”. Por una imposición de la Disney, el nombre de Babbitt no aparece en los créditos finales de la película.

“Upa en apuros”, se estrenó en noviembre de 1942 como complemento de “La guerra gaucha”. Pese a la buena crítica recibida, las esperanzas de Quinterno se fueron desinflando lentamente hasta volverse olvido. Curiosamente, la empresa de animación que Babbit creó cuando se independizó de Disnesy, se llama, significativamente UPA.

Noticias Relacionadas