Logran adiestrar abejas para dirigirlas a cultivos específicos
Un proyecto revolucionario encabezado por científicos argentinos se propone mejorar la producción agrícola a partir del entrenamiento de abejas.
cienciaUn proyecto revolucionario encabezado por científicos argentinos se propone mejorar la producción agrícola a partir del entrenamiento de abejas.
24/07/2026 - 00:00hs
Un equipo de la Universidad de Buenos Aires/Conicet, liderado por el profesor Walter Farina, dio un paso revolucionario al presentar un método para incentivar a las abejas a que prioricen la polinización de ciertas especies vegetales. El innovador enfoque, denominado "polinización dirigida", puede mejorar la producción agrícola en hasta un 90%.
Farina, investigador de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, hace más de 35 años que está trabajando en abejas en la Universidad de Buenos Aires. A propósito de la investigación que han estado llevando a cabo, explicó: “Las abejas se orientan por claves ambientales, entre ellas, los olores florales que les permiten volver repetidamente a las fuentes de alimento. Con eso en mente nos preguntamos ¿es posible entrenar a toda una colonia de abejas para que vayan rápidamente a un cultivo de interés? La respuesta es sí”.
Todo empezó en el laboratorio, entrenando abejas a un olor acompañado por una recompensa. “Esto permite que la abeja vaya hacia el cultivo del olor que previamente aprendió en el entrenamiento- afirma Farina-. Pero lo más interesante pasa dentro de la colmena. Como cualquier red social, la información se transmite de boca en boca y miles de individuos rápidamente adquieren esa información para ir a recolectar al cultivo. Esto importa porque las abejas polinizan un tercio de la producción agrícola mundial esenciales para las sociedades humanas. Ya contamos con 6 formulaciones específicas protegidas intelectualmente, entre ellas: manzana, pera, almendro, kiwi, arándano, girasol, y todas estas son una plataforma que permiten de manera sustentable aumentar el rinde de los cultivos a nivel global”.
Las abejas son las protagonistas de la polinización, el proceso por el cual el polen es trasladado de una planta a otra, lo que permite la aparición de nuevos frutos y semillas. A pesar de su generosidad al polinizar todas las plantas sin distinción, los apicultores anhelaban una mayor focalización en determinadas flores para propósitos específicos, como la polinización de cultivos o la producción de mieles monoflorales.
“Lo primero que queríamos saber era cómo las fragancias florales de los cultivos eran usaban para orientarse. Con ese conocimiento, pasamos a tratar de emular esas fragancias en un perfume sintético”, explicó el investigador. “Una vez logrado eso, hicimos experimentos, para evaluar si las abejas podían ser entrenadas hacia el cultivo que nosotros quisiéramos”.
La clave del éxito radicó en lograr que las abejas asocien la fragancia sintética con una recompensa. Al exponer a las abejas a la fragancia sintética creada por el equipo de Farina, y luego proporcionarles una solución azucarada como recompensa, el equipo de investigadores logró condicionarlas para que asocien ese olor específico con la obtención de alimento.
“Pasamos a la siguiente etapa en 2011 con un subsidio del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que apuntaba a poner en valor un conocimiento básico, es decir, que pueda ser transferido a una aplicación, factible de generar una empresa de base tecnológica”, relata Farina.
Actualmente continúan trabajando con nuevos cultivos, así como en desarrollar un tonificante que mejore la memoria olfativa de las abejas, que a su vez potenciaría la recolección en el cultivo, y así el rinde general, cuando se suma a las fragancias sintéticas. Asimismo, la empresa Beeflow adoptó la tecnología, propiedad de la UBA y el Conicet, permitiendo financiar parte de las investigaciones del laboratorio.