Destituyen al jefe de la Marina de EE. UU. y crece la crisis en el gobierno de Trump
La salida de John Phelan se suma a una serie de cambios en la cúpula militar en medio del conflicto con Irán y abre interrogantes sobre la estabilidad del gabinete.
La salida de John Phelan se suma a una serie de cambios en la cúpula militar en medio del conflicto con Irán y abre interrogantes sobre la estabilidad del gabinete.
24/04/2026 - 00:00hs
La salida del secretario de la Marina de Estados Unidos, John Phelan, volvió a poner en evidencia las tensiones dentro de la administración de Donald Trump en un contexto atravesado por la guerra en Medio Oriente. La destitución, confirmada por el Pentágono y con efecto inmediato, se produjo tras meses de disputas internas con altos funcionarios del área de Defensa, en un escenario que ya mostraba signos de desgaste político y operativo.
De acuerdo con distintas versiones, Phelan mantenía diferencias con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, así como con otros integrantes de la cúpula del Pentágono. Aunque no se difundieron explicaciones oficiales sobre los motivos de su salida, el relevo se inscribe en una seguidilla de cambios en puestos estratégicos que refuerzan la percepción de una estructura de gobierno sometida a tensiones constantes. En Washington, incluso, analistas señalan que estos movimientos reflejan disputas internas sobre la conducción del aparato militar en plena crisis internacional.
El cargo será asumido de manera interina por Hung Cao, mientras continúan las reconfiguraciones dentro del Departamento de Defensa. En las últimas semanas también dejaron sus funciones otros altos mandos, entre ellos figuras relevantes del Ejército, lo que profundiza la incertidumbre sobre la estabilidad del equipo encargado de la política de seguridad.
Este escenario coincide con la escalada del conflicto con Irán y el sostenimiento del bloqueo en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global. La presión sobre el Pentágono se ha intensificado, no solo por el frente externo sino también por las diferencias internas en torno a la estrategia a seguir, en un contexto donde la toma de decisiones adquiere un peso crítico.
En paralelo, el frente doméstico presenta dificultades crecientes. El aumento de los precios de la energía, la volatilidad de los mercados y el impacto económico del conflicto se combinan con un desgaste político reflejado en encuestas de opinión. Si bien desde la Casa Blanca se busca transmitir control y continuidad, la reiteración de cambios en áreas sensibles alimenta interrogantes sobre la consistencia de la gestión.
En ese marco, la destitución de Phelan aparece como un nuevo episodio dentro de una dinámica más amplia, donde los movimientos en la cúpula militar estadounidense conviven con un escenario internacional inestable.