La intensa ola de calor que afectó a Alemania a fines de junio provocó más de 4.000 muertes, según estimaciones preliminares del Instituto Robert Koch (RKI). Con este nuevo balance, los fallecimientos vinculados a las altas temperaturas durante el primer semestre del año ya superan los 5.100.
Entre el 22 y el 28 de junio se registraron unas 22.000 muertes en el país, cuando el promedio esperado era de 17.500. El RKI explicó que el calor suele agravar enfermedades preexistentes, por lo que rara vez aparece como causa directa de muerte. Las personas mayores de 75 años fueron las más afectadas, especialmente los mayores de 85, aunque también se estimaron cerca de 300 fallecimientos entre menores de 65 años. El organismo advirtió que las cifras son preliminares y podrían actualizarse.