El organismo identificó bombardeos en distintas localidades que dejaron víctimas civiles.
Un informe de la Organización de las Naciones Unidas alertó sobre posibles crímenes de guerra cometidos por Israel durante su ofensiva contra Hizbulá en Líbano en marzo. El documento, elaborado por la Oficina de Derechos Humanos, detalla ataques que habrían afectado directamente a civiles, incluyendo personal sanitario y edificios residenciales.
Según los datos recopilados, en las primeras tres semanas del conflicto murieron más de 1.000 personas, casi 2.800 resultaron heridas y más de un millón fueron desplazadas. La ONU identificó bombardeos en distintas localidades que dejaron víctimas civiles, entre ellas familias completas, y denunció daños a hospitales, escuelas y zonas agrícolas.
El organismo también cuestionó la falta de advertencias adecuadas para evacuar a la población y reportó posibles obstáculos a equipos de rescate. Además, recogió denuncias sobre el uso de fósforo blanco. Naciones Unidas solicitó una investigación exhaustiva y pública para determinar responsabilidades.