Estados Unidos evalúa revisar su respaldo al Reino Unido sobre Malvinas
Un informe filtrado del Pentágono sugiere que Washington podría reconsiderar su histórica postura sobre el archipiélago en medio de tensiones con Londres por la guerra en Medio Oriente.
La política exterior de Estados Unidos podría dar un giro relevante en torno a las Islas Malvinas, luego de que un informe interno del Pentágono, filtrado a la prensa este viernes, revelara que Washington evalúa revisar su tradicional respaldo al control británico del archipiélago.
Según el documento, la Casa Blanca analiza posibles represalias contra aliados de la OTAN que no se alinearon con su estrategia en Medio Oriente. Entre ellas figura la reconsideración del apoyo diplomático a territorios bajo dominio europeo, incluidas las Malvinas, cuya soberanía es reclamada por Argentina desde la ocupación británica en 1833.
Aunque Estados Unidos nunca reconoció formalmente la soberanía británica, sí ha respaldado históricamente su administración del territorio.
Desde Londres, el gobierno fue enfático al rechazar cualquier posibilidad de debate. Voceros oficiales aseguraron que la soberanía “no está en discusión” y reiteraron el argumento de la autodeterminación de los habitantes de las islas, una posición que Argentina objeta al considerar que se trata de una población implantada tras la ocupación.
El trasfondo de esta situación expone un deterioro en la relación entre Washington y Londres, en un escenario donde la administración Trump ha mostrado disposición a ejercer presión sobre sus aliados mediante decisiones de alto impacto político. La eventual utilización de la cuestión Malvinas como herramienta de negociación introduce un elemento de inestabilidad en un conflicto histórico que permanece sin resolución.
La repercusión en la prensa británica fue inmediata. Varios medios de alcance nacional reflejaron la preocupación por lo que consideran una “amenaza” a la posición del Reino Unido, destacando el carácter inusual de una posible revisión por parte de su principal aliado.
Por otra parte, también pusieron el foco en el trasfondo político de la medida, vinculándola directamente con el desacuerdo sobre Irán. Asimismo, desde Reino Unido advirtieron sobre las implicancias geopolíticas de un eventual cambio en la postura estadounidense, señalando que podría reactivar con mayor fuerza el reclamo argentino en el escenario internacional.
En este contexto, la filtración no solo tensiona la relación entre potencias, sino que también vuelve a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda global, tras décadas de reclamos.
