A diez días de los sismos que devastaron el norte del país, las autoridades mantienen las tareas de búsqueda en sectores donde aún existen posibilidades de hallar sobrevivientes.
A 11 días de los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela, el país continúa enfrentando las consecuencias de una de las mayores tragedias de su historia reciente. El último balance oficial, difundido este sábado, elevó a 2.954 la cifra de fallecidos y a 16.592 la de heridos, mientras más de 16.000 personas permanecen sin hogar.
Las autoridades informaron que más de 800 edificios colapsaron como consecuencia de los sismos, con La Guaira como la zona más afectada. Solo en ese estado se registró el derrumbe de 180 construcciones, además de daños en edificios de Caracas, Chacao y Tucacas.
Pese al paso de los días, el gobierno aseguró que las tareas de búsqueda y rescate continúan allí donde todavía existan posibilidades de encontrar personas con vida. Hasta el momento, 6.462 personas fueron rescatadas y cerca de 19.000 funcionarios civiles y militares permanecen desplegados en el operativo de emergencia, con apoyo de organismos internacionales y voluntarios.
En paralelo, comenzó una nueva etapa enfocada en la recuperación de la infraestructura. En La Guaira avanzan las obras para reparar puentes, recuperar rutas y restablecer las condiciones de seguridad vial, mientras también se trabaja en la remoción de escombros y en la evaluación de edificios que podrían representar un riesgo para la población.
La situación social continúa siendo delicada. Decenas de familias que perdieron sus viviendas permanecen alojadas de manera precaria y reclaman soluciones habitacionales definitivas. En Caraballeda, vecinos realizaron una protesta para exigir el cumplimiento de los compromisos oficiales de reubicación, tras pasar más de diez días durmiendo a la intemperie.
La emergencia también mantiene activa la cooperación internacional. Este sábado, el Gobierno venezolano agradeció públicamente a Rusia por el envío de ayuda humanitaria, especialistas en control sanitario y equipos destinados a reforzar la atención durante la fase de recuperación. Desde Caracas destacaron el respaldo brindado por Moscú desde las primeras horas posteriores al desastre y valoraron la llegada de asistencia técnica para enfrentar los desafíos sanitarios que deja la catástrofe.
Mientras las posibilidades de hallar nuevos sobrevivientes disminuyen con el paso de los días, Venezuela comienza a concentrar sus esfuerzos en la reconstrucción de las zonas devastadas, el restablecimiento de los servicios esenciales y la asistencia a miles de familias que intentan rehacer sus vidas tras el impacto de los terremotos.