Rescatan a un sobreviviente y ya son 2.295 los muertos en Venezuela

Hernán Gil fue encontrado con vida tras permanecer ocho días bajo los escombros en La Guaira. La OMS advirtió que el número de víctimas fatales podría seguir aumentando.

Una semana después de los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que golpearon el norte de Venezuela, el país recibió una noticia alentadora en medio de la tragedia. Hernán Gil, un guardia de seguridad de unos 40 años, fue rescatado con vida tras permanecer 183 horas atrapado bajo los escombros de un edificio colapsado en Catia La Mar, estado La Guaira.

El operativo demandó más de 100 horas de trabajo ininterrumpido y reunió a rescatistas de Venezuela, Chile, Costa Rica, El Salvador, México, Portugal y Estados Unidos. Gil había quedado atrapado en una pequeña caseta de hormigón ubicada en el subsuelo del edificio, una estructura que resistió el derrumbe y le permitió sobrevivir.

Los equipos de emergencia lograron localizarlo cinco días después del sismo gracias al uso de cámaras y equipos de búsqueda. A partir de ese momento le suministraron agua, asistencia médica y oxígeno a través de una abertura creada entre los escombros, mientras avanzaban cuidadosamente para evitar un nuevo colapso.

La esposa del sobreviviente calificó el rescate como “un milagro”, mientras que la líder opositora María Corina Machado destacó el trabajo de los rescatistas y agradeció la colaboración internacional que hizo posible salvar una vida en circunstancias extremas.

Pese a esta noticia, el balance del desastre continúa agravándose. Las autoridades venezolanas informaron que la cifra de fallecidos asciende a 2.295, mientras que los heridos ya son 11.267. Además, el Ministerio de Exteriores de España confirmó la muerte de 27 ciudadanos españoles.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el número de víctimas mortales podría aumentar de manera considerable a medida que concluyan las tareas de búsqueda y comiencen las labores de recuperación. El organismo también alertó que el terremoto agravó la delicada situación del sistema sanitario venezolano, afectado desde hace años por la falta de inversión, la escasez de insumos y la reducción del personal de salud.

Mientras continúan las tareas de remoción de escombros en las zonas más afectadas, el rescate de Hernán Gil se convirtió en un símbolo de esperanza para un país que enfrenta una de las mayores catástrofes naturales de su historia reciente.

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