Andy Burnham asumió como nuevo primer ministro del Reino Unido
El flamante primer ministro prometió una etapa de estabilidad y renovación.
El Reino Unido inició una nueva etapa política con la asunción de Andy Burnham como primer ministro, en un intento por poner fin a años de inestabilidad que llevaron al país a tener siete jefes de Gobierno en apenas una década. El dirigente laborista, que hasta ahora se desempeñaba como alcalde del Gran Manchester, fue recibido por el rey Carlos III y recibió el encargo formal de formar Gobierno tras la salida de Keir Starmer.
En su primer discurso, Burnham prometió devolver la estabilidad institucional y recuperar la confianza de los ciudadanos en la política. “Gran Bretaña tiene que demostrar al mundo que podemos recuperar nuestra estabilidad”, afirmó el nuevo mandatario, quien planteó la necesidad de un “punto de inflexión” para superar años de dificultades económicas y tensiones políticas.
El flamante primer ministro sostuvo que su gestión estará orientada a una “renovación nacional”, con un plan de largo plazo destinado a impulsar el crecimiento económico, combatir el aumento del costo de vida y enfrentar problemas sociales como el sinhogarismo, una problemática que se profundizó en diversas ciudades británicas durante los últimos años.
En materia internacional, Burnham ratificó el respaldo del Reino Unido a Ucrania, manteniendo una de las principales líneas de política exterior sostenidas por Londres desde el inicio de la guerra con Rusia. También anticipó que buscará reforzar la posición británica en Europa y mejorar las relaciones con socios estratégicos.
La llegada de Burnham se produce en un momento de desafíos para el Partido Laborista, que enfrentó divisiones internas y una caída de popularidad tras no cumplir parte de las promesas realizadas en las elecciones de 2024.
Con la promesa de abrir una nueva etapa política, Burnham afronta ahora el desafío de estabilizar el gobierno y responder a las demandas económicas y sociales de una población marcada por años de incertidumbre.
