Medio auto, media casa y una Gestapo antisindical: el legado Vidal en la Provincia
La caída de la causa del Rey de la Salada vuelve a exponer la gestión María Eugenia Vidal y reaviva el oscuro expediente de la gobernación del PRO en la Provincia.
El Indec informó que el empleo no registrado alcanzó al 43% en el cuarto trimestre de 2025, con fuerte impacto en mujeres jóvenes y en adultos mayores.
14/04/2026 - 00:00hs
El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió este lunes un informe que confirma la magnitud de la informalidad laboral en el país. Según el relevamiento, el 43% de la población ocupada se desempeña sin registro, lo que implica ausencia de aportes al sistema de seguridad social y falta de cobertura de derechos básicos. La cifra corresponde al cuarto trimestre de 2025 y supera en un punto porcentual el 42% registrado en igual período del año anterior, consolidando una tendencia de precarización creciente.
El fenómeno afecta de manera desigual a los distintos segmentos de la población. En el caso de las mujeres de hasta 29 años, la tasa de informalidad trepa al 57,9%, reflejando una brecha de género que agrava las dificultades de inserción laboral en la juventud. Entre las trabajadoras mayores de 65 años, el panorama es aún más crítico: el índice alcanza el 61,6%, lo que evidencia la vulnerabilidad de quienes deberían transitar la etapa de retiro con mayor estabilidad.
Desigualdad generacional y de género
Los extremos de la pirámide poblacional concentran los mayores niveles de precariedad. Jóvenes y adultos mayores enfrentan obstáculos estructurales para acceder a empleos formales, mientras que las mujeres cargan con una desventaja adicional. La combinación de edad y género configura un escenario de exclusión que limita las posibilidades de desarrollo personal y económico.
Impacto estructural en el mercado interno
La persistencia de la informalidad laboral refleja las debilidades del sistema productivo argentino. La falta de empleo registrado no solo afecta a los trabajadores, sino que también debilita la base de financiamiento de la seguridad social y restringe el consumo interno.
El informe del Indec expone que casi la mitad de la fuerza laboral se encuentra al margen de la legalidad, lo que compromete la sustentabilidad del modelo económico y profundiza la desigualdad social. En un país donde la precariedad laboral se instaló como regla para millones de trabajadores, la necesidad de revertir esta tendencia se vuelve urgente para garantizar estabilidad y futuro.