La crisis nacional profundiza el deterioro en la Provincia

El empleo registrado bonaerense se desplomó en dos años, mientras crece la informalidad y cierran empresas históricas del territorio.

Política

01/06/2026 - 00:00hs

Con el dólar planchado, la apertura de importaciones y el consumo en caída, la Provincia exhibe postales de empresas al borde de la quiebra, suspensiones y cierres que anticipan un escenario crítico para su perfil industrial.

El mapa del deterioro bonaerense, no sólo refleja compañías emblemáticas que bajan la persiana, sino también un entramado productivo debilitado frente a un esquema económico que no contempla la producción nacional ni las particularidades de la Provincia. Con este marco, la tensión social escala mientras miles de trabajadores son empujados hacia formas precarias de empleo.

Un informe de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en base a datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), reveló que el empleo registrado alcanzó un pico de 13,4 millones en diciembre de 2023, pero desde la asunción de Milei inició una caída sostenida hasta llegar a 12,9 millones en enero de 2026. Es decir, una pérdida de 500.000 puestos formales en dos años. En paralelo, el monotributo creció 34,7% con más de 565.000 nuevos inscriptos, mientras el empleo asalariado privado apenas avanzó 2,9% y el público 5,6%.

Empresas que bajaron la persiana

Este deterioro no se refleja sólo en estadísticas, también se traduce en cierres concretos de empresas emblemáticas de la Provincia. Luego de 80 años, Dánica cerró su planta de margarinas en Lavallol, dejando a 150 familias en la calle. En Mar del Plata, el frigorífico Ostramar anunció su quiebra tras meses de parálisis y sueldos adeudados, con 50 trabajadores afectados. La cadena Frávega también ajustó su presencia: cerró sucursales en Pergamino y Temperley y proyecta 300 despidos en todo el país. En La Plata, la pyme Socolor S.A cerró su fábrica de chapas tras más de 20 años de actividad industrial.

Impacto social y territorial

La pérdida de empleo formal y el avance de la informalidad golpean de lleno a las familias bonaerenses. El cierre de plantas y comercios históricos implica pérdida de ingresos y debilitamiento de comunidades enteras. La Provincia, con su perfil industrial, aparece como uno de los territorios más castigados por la política económica nacional. La caída de puestos laborales refleja un deterioro estructural que se traduce en más precarización, menos consumo y mayor incertidumbre social.

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