La necesidad del “Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado” era urgente

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) afirmó que ya son más de 150 mil madres las que pudieron acceder a su jubilación, a un año del reconocimiento de aportes a mujeres que cuidan de sus hijos e hijas.

Política

20/07/2022 - 00:00hs

A un año de la sanción del Decreto 475/2021 del presidente de la Nación, Alberto Fernández, por el cual ANSES comenzó a reconocer aportes jubilatorios a las mujeres por el cuidado de sus hijos e hijas, ya son más de 150 mil madres las que pudieron acceder a su jubilación.

El Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado es una política pública que visibiliza y repara una desigualdad histórica y estructural en la distribución de esas tareas, reconociendo y valorando por primera vez en nuestro país, el tiempo que las mujeres destinaron y destinan a la crianza de sus hijas e hijos, generando así las condiciones necesarias para que cada vez más mujeres puedan acceder a su jubilación.

En ese marco, la titular de ANSES, Fernanda Raverta, expresó que “el Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado es una reivindicación del trabajo de las madres argentinas que durante mucho tiempo se dedicaron a cuidar a otros y a otras y ahora les toca ser cuidadas por el Estado nacional que las acompaña en esta nueva etapa para que puedan cumplir sus sueños y proyectos pendientes”.

A través de esta política, la ANSES reconoce 1 año de aportes por cada hija o hijo y 2 años de aportes por cada hija o hijo adoptado y, de forma adicional, 1 año por hija o hijo con discapacidad y 2 años si accedieron a la Asignación Universal por Hija e Hijo.

También se tienen en cuenta los plazos de licencia por maternidad y de excedencia a las mujeres que hayan hecho uso de estos períodos al momento del nacimiento de sus hijas o hijos. Además, esta medida puede complementarse con las moratorias vigentes (Ley N° 24.476 y Ley N° 26.970).

Cabe destacar que, desde su implementación, ya hay 61.003 nuevas jubiladas en la provincia de Buenos Aires, 13.743 en la provincia de Córdoba, 12.706 en Santa Fe, 7761 en Mendoza, 6750 en Tucumán, 6513 en CABA, 6326 en Chaco, 6104 en Misiones, 5344 en Entre Ríos, 5315 en Corrientes, 3811 en Santiago del Estero, 3647 en Salta, 3460 en San Juan, 2968 en Jujuy, 2623 en Rio Negro, 2543 en Formosa, 2063 en Neuquén, 1945 en Chubut, 1945 en San Luis 1660 en Catamarca, 1447 en La Pampa, 1091 en La Rioja, 753 en Santa Cruz y 426 en Tierra del Fuego.

Dichos números demuestran que la necesidad era urgente, ya durante el primer mes de implementación del programa se habían designado 123.078 turnos, de las 155.000 mujeres que ANSES tenía registradas en su base de datos como posibles beneficiarias. Dado el avance en la resolución de los trámites, alrededor de 25.800 mujeres empezaron a cobrar la jubilación en octubre de 2021.

Es por esto que, dicha política cuenta con un gran peso simbólico y práctico, por un lado, significa un histórico reconocimiento del Estado a una de las banderas más flameantes del movimiento feminista, sobre un trabajo que nunca termina: el de los cuidados. Al mismo tiempo, permitiría que las mujeres puedan contar con jubilación para "reparar las condiciones de desprotección de una población que, históricamente, ha sufrido las consecuencias directas de las desigualdades en el acceso al mercado laboral, así como obstáculos y una mayor precarización por cuestiones de género", explicaron desde Anses.

Un reconocimiento histórico

Bajo el lema "eso que llaman amor es trabajo no pago", el colectivo de mujeres y disidencias visibiliza desde hace años una problemática que constituye un pilar fundamental sobre el que se construye la desigualdad de género, y es la distribución desigual de las tareas de cuidado, que recaen mayormente sobre las mujeres.

La carga que tienen las mujeres sobre tareas de cuidado no remuneradas, que implica dedicar menos tiempo al desarrollo profesional, representan una de las razones que dificultan el ingreso de las mujeres al mercado laboral formal y, luego, su inclusión en el sistema previsional. Según una encuesta sobre el trabajo no remunerado y uso del tiempo realizada por el INDEC en 2013, la mayor carga de trabajo doméstico no pago recae sobre las mujeres, 76 % vs. 24 % de los hombres.

Este fenómeno se vio además visibilizado y profundizado por la pandemia, ya que, durante el aislamiento social y obligatorio, la cantidad de horas que dedicaron las mujeres a tareas de cuidado aumentó, en promedio, un 70,7 % pasando de 6,9 a 11,8 horas diarias. Análogamente los hombres contestaron que dedicaron 7,9 horas promedio por día, representando así un incremento de 60,4 % con respecto a las 5 horas que dedicaban anteriormente, informa un relevamiento de CEPA.

La brecha de cuidados es la contracara de la brecha salarial y la feminización de la pobreza porque, además, las que más cuidan son las más pobres. De acuerdo al último dato publicado por la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC el último trimestre del 2020, del 10 % de personas con menores ingresos en Argentina, 7 (la mayoría) eran mujeres.

Desde el Estado no apuntan a eliminar o estigmatizar el trabajo de cuidado, sino al contrario: ponerlo en el centro de la economía, reconocerlo y redistribuirlo.

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