Abrió hace dos meses y ya lo desvalijaron
Un comerciante de Villa Elisa se encontró con la peor noticia ayer por la mañana. Denuncian robos reiterados.
Un nuevo hecho de inseguridad golpea a Villa Elisa y vuelve a encender la alarma entre comerciantes de la zona. Esta vez, el blanco fue una cervecería que llevaba apenas dos meses de actividad y que, en cuestión de horas, quedó prácticamente desvalijada tras el accionar de delincuentes.
El episodio ocurrió en un local ubicado en la intersección de 419 y 5, donde los ladrones habrían ingresado durante la madrugada a través de una oficina situada en la parte trasera del comercio. Según relataron los propietarios, los intrusos aprovecharon ese sector menos visible para acceder sin ser detectados y moverse con tranquilidad dentro del lugar.
Una vez en el interior, los delincuentes revolvieron distintos espacios y se llevaron elementos de valor, afectando seriamente la operatividad del emprendimiento. Aunque aún se intenta determinar con precisión el monto de lo robado, los dueños aseguraron que las pérdidas son significativas y que el golpe impacta de lleno en un proyecto que recién comenzaba a consolidarse.
La bronca y la impotencia dominan el relato de los comerciantes, quienes no solo lamentan el daño económico sino también la sensación de vulnerabilidad que deja este tipo de hechos. En ese sentido, señalaron que la zona viene registrando episodios similares y reclamaron mayores medidas de seguridad y presencia policial para prevenir nuevos ataques.
Vecinos del barrio también manifestaron su preocupación por la reiteración de robos en Villa Elisa, un sector que en los últimos años había experimentado un crecimiento sostenido de pequeños comercios y emprendimientos gastronómicos. La falta de respuestas concretas frente a estos hechos profundiza el malestar y la incertidumbre entre quienes apuestan por trabajar y desarrollarse en la zona.
Mientras tanto, los propietarios de la cervecería intentan reponerse del golpe y evalúan los pasos a seguir para poder reabrir sus puertas. Sin embargo, el episodio deja una marca difícil de borrar y vuelve a poner en debate la seguridad en uno de los puntos en expansión del partido.
