Policía abatió a delincuente tras una entradera
Durante una vertiginosa persecución, el oficial le disparó a uno de los ladrones que, a raíz de las heridas, murió poco después. Uno de sus cómplices logró escapar.
Un policía abatió a un delincuente durante una cinematográfica persecución en la cual se produjo un tiroteo que terminó con el fallecimiento de uno de los hampones. Los implicados venían escapando en un automóvil luego de un asalto perpetrado a pocas cuadras del lugar, cuando fueron divisados por los uniformados y se produjo el enfrentamiento fatal.
Según la información aportada por los voceros abocados al caso, todo sucedió en horas de la madrugada de ayer, en la localidad bonaerense de San Justo, partido de La Matanza. Los hechos comenzaron cuando un llamado al sistema de emergencias 911 alertó sobre tres sujetos que habían sorprendido a una mujer de 46 años en su domicilio con intenciones de robo.
Con los datos recolectados en la denuncia, el de Comando de Patrullas Centro de la ciudad circulaba por la zona de las calles Almeira y Zinny, y en esa dirección los efectivos detectaron un Volkswagen Gol Trend con tres ocupantes que, al advertir la presencia policial, se dieron a la fuga a gran velocidad, dando paso a una persecución.
Para tratar de bloquearles el camino, los uniformados desplegaron un operativo cerrojo en las inmediaciones. En medio de la huida, los malvivientes abandonaron el coche en el que se movilizaban y continuaron la fuga a pie. Luego lograron subirse a otro vehículo, un Peugeot 207, pero finalmente terminaron chocando escasos metros más adelante.
Tiroteo fatal
Uno de los integrantes de la banda, un joven de 24 años, fue arrestado en el lugar debido a que no pudo burlar a los agentes. Mientras tanto que, los otros dos delincuentes continuaron la huida hasta la zona de Lezica y Pedriel, donde se produjo un fuerte tiroteo con uno de los policías.
Como consecuencia, un sujeto de 26 años identificado como Kevin Igor Espinosa, resultó con al menos un impacto de bala en el glúteo derecho. Por esta razón fue trasladado de urgencia al hospital Hospital Ballestrini, donde finalmente murió. Por su parte, el oficial resultó ileso, mientras que un tercer delincuente logró escapar a pie.
