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Una historia de marginalidad con un final casi anunciado

Diario Hoy y La RED 92 lograron conseguir la placa radiográfica que documenta dichos utensilios en el organismo del joven de 24 años.

De acuerdo a la historia clínica de Nicolás Crause, a la que diario Hoy tuvo acceso, el joven de 24 años arrastraba problemas psiquiátricos por lo que era visitado por el personal idóneo a esa patología.
Sin haber padecido ningún intento de suicidio previo –al menos, que se conozca-, sí era habitual en él cortarse los brazos, los antebrazos y las muñecas. “No por motivo de autoeliminación, sino por llamar la atención, ser atendido, ser escuchado”, le confió a Trama Urbana un vocero médico, quien aseveró que en dichas zonas “tenía viejas cicatrices”.


Ya en marzo lo habían operado por tragarse una bombilla y un tenedor, aunque en esa oportunidad lo ingresaron al hospital Evita Pueblo de Berazategui. Aunque semianalfabeto, era consciente de los motivos por los cuales pasaba sus días en prisión (tenía condena hasta noviembre del 2021). Contó que se crió en el mundo marginal y del hampa: “De chico ya delinquía, al igual que sus padres y sus hermanos. Siempre fue asiduo a las unidades carcelarias. Admitió que tomaba cocaína, aunque no por adicción sino para huir de los problemas”, completó la fuente.

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