El sistema financiero al borde del abismo: se fugaron $3500 millones en junio
Ahorristas y empresas decidieron retirar sus fondos de los bancos ante el desfasaje entre la tasa de interés y la proyección inflacionaria. Incertidumbre sobre el futuro de los ahorros
El derrumbe del modelo K pareciera arrastrar tras de sí a la economía en su conjunto. Ni siquiera los bancos, grandes favorecidos de la última década, quedan exentos de la bomba de tiempo que ya se activó y amenaza con explotar en un futuro no muy lejano.
Junio fue solo una muestra de una tendencia que puede profundizarse en los próximos meses. A la caída de la producción y de los valores de comercialización de la soja, se sumó la fuga de $3500 millones de las cuentas de las entidades bancarias, lo que significó un descenso de $28.000 millones a $24.500. Dichos depósitos pertenecían a los Fondos Comunes de inversión (FCI) y fueron retirados por ahorristas, así como por empresas públicas y privadas.
Las causas del proceso decreciente pueden encontrarse en el desfasaje existente en las tasas de interés, ubicadas alrededor del 23%, y la estimación inflacionaria prevista para el 2014, la cual se encuentra, según las consultoras privadas, entre un 32% y un 40%.
“Siempre que la gente retira su dinero tiene a la vista dos cosas: una es la tasa de interés versus la inflación, y la otra es el riesgo implícito que existe en la colocación de este tipo a partir de medidas que puedan llegar a tomar los gobiernos. Lo que hay es una noción de mucha inflación y que las tasas de interés no alcanzan, por lo que se intenta salir del peso e ir hacia el dólar”, indicó a Hoy Manuel Solanet, ingeniero civil con postgrado en Economía y exsecretario de Hacienda de la Nación.
El vuelco hacia el dólar no es menor si se tiene en cuenta que la brecha entre el peso y el dólar libre se disparó del 41% al 49% durante junio, situación que termina sepultando la tasa de interés pagada por los establecimientos bancarios, ya que los compradores de dólares en la Bolsa (o ahorro, vía AFIP) obtienen al venderlos en el oficial una ganancia de entre $100 y $200 por cada u$s100 adquiridos. De hecho, el mes pasado se incrementó un 16% la compra oficial de divisas estadounidenses en comparación con mayo, lo que terminó representando unos $1.300 millones, cifra equivalente a la cantidad dispuesta en febrero último cuando se liberó parcialmente el cepo cambiario. Esta tendencia quedó expresada en los llamados fondos "money markets", que pertenecen a los propios bancos y que destinan las inversiones de clientes a los plazos fijos en peso. Los montos asignados a este tipo de fondos cayeron el mes pasado de casi $ 28.000 millones a $ 24.500 millones. “Hay que ver si continúa la tendencia o no. Si la tasa es negativa, obviamente se van a perder depósitos”, agregó a este medio el doctor en economía y docente de postgrado en distintas universidades, Roberto Cachanoski.
Ahora bien, si se tiene en cuenta la historia argentina contemporánea (por ejemplo el “corralito” financiero) y se analiza la tendencia al calor de la falta de expectativa actual, acrecentada tras el fallo de la Corte estadounidense contra el país por el pago a los fondos buitres, puede decirse que en los ahorristas autóctonos empiezan a despertarse los viejos fantasmas que deambulaban en el 2001.
Algunos números:
-3500 son los millones de pesos retirados de los depósitos bancarios
-23% es el promedio de la tasa de interés que ofrecen los bancos
-40% es el aumento de la inflación estimada por las consultoras privadas para este año
-16% se incrementó en junio la compra de divisas con autorización oficial respecto a mayo
