Guillermo se llevó el clásico ajeno con respeto y personalidad: “Los dos se dedicaron a ganar”
Tras el 1-0 de Vélez ante Estudiantes en UNO, Guillermo Barros Schelotto habló de un triunfo especial por su historia en Gimnasia. Sin gestos ni provocaciones, destacó la personalidad de su equipo, elogió al Pincha y entendió el clima de rivalidad con “muchísimo respeto”.
Fue un triunfo que, inevitablemente, tuvo un sabor distinto. Vélez ganó 1-0 en UNO y se adueñó de la punta, pero para Guillermo Barros Schelotto el partido también estuvo cargado de simbolismo. Por su pasado en Gimnasia, cada visita a 1 y 57 tiene un condimento extra. Sin embargo, lejos de alimentar polémicas, el Mellizo eligió la mesura.
“Quiero resaltar lo hecho por los dos equipos, porque el tiempo extra fue de sólo cuatro minutos en un encuentro tan disputado y al límite. Eso marca que los dos se dedicaron a ganar el partido”, analizó Guillermo en conferencia, destacando el desarrollo intenso y parejo del duelo.
Sobre Estudiantes, fue claro y respetuoso: “Hablamos de tener cuidado con (Fabricio) Pérez. En el primer tiempo quisimos salir jugando corto y Estudiantes presionaba. Tuvieron tres situaciones claras. Si nosotros le dábamos pelota y terreno nos iban a dominar y ganar”. Reconoció el peso del campeón y el desafío que implicaba enfrentarlo en su casa.
En cuanto al gol de Florián Monzón, que definió la historia tras una pelota parada, sostuvo: “Era algo que venía buscando, seguramente le da confianza. Son, con Brian (Romero), jugadores con gol”. Para Guillermo, el oportunismo también es parte de la construcción de un equipo competitivo.
“El partido era importante porque los dos veníamos en la punta. Enfrentamos al campeón, en su cancha, y lo hicimos bien. El juego fue parejo, pero nos impusimos. Hay que tener personalidad para jugar como lo hizo Vélez hoy”, subrayó, valorando el carácter de sus dirigidos.
Consultado por el recibimiento en UNO, no esquivó el tema. “El recibimiento sé que es así. Entiendo la cultura del fútbol y la respeto. Desde que jugué en Gimnasia nunca tuve un gesto. Hay gente que insulta, lo entiendo, pero más allá de un partido, vivo en la ciudad y nunca tuve un problema con nadie”, expresó, marcando límites y bajando tensiones.
Guillermo celebró puertas adentro. Sin euforia desmedida, pero con la satisfacción de un triunfo grande. Vélez quedó líder y él, fiel a su estilo, habló de fútbol, personalidad y respeto. En una noche especial, eligió dejar que la victoria hablara por sí sola.
