Semejante esfuerzo merecía otro final

La Selección perdió 1 a 0 contra España que se terminó consagrando campeón del Mundo en Estados Unidos. El Mundial dejó una sensación de valoración para un equipo que le dio las mayores alegrías a los argentinos en los últimos cinco años.

New Jersey – Estados Unidos

Diario Hoy en el Mundial

Por Juan Pablo Ferrari

El Mundial se terminó y con él se acaba la mayor generación de futbolistas que le dieron a los argentinos las alegrías más grandes en los últimos cinco años. Es tan doloroso como realista. Y hay que aceptarlo con entereza y madurez.

La Selección perdió 1 a 0 contra España, que marcó un gol en tiempo suplementario después de buscar todo el partido abrir el marcador.

El Dibu Martínez fue el responsable de que el partido no haya terminado en una goleada, producto de la enorme diferencia física entre los dos equipos.

Los españoles ahogaban la salida de Argentina y prácticamente no permitieron que la Scaloneta pase la mitad de la cancha en el primer tiempo. Ya lo habían hecho ante Francia y durante todo el Mundial, además de la Europa que ganaron en el 2024.

En el fútbol, más allá del talento sobresaliente e individual de algunos jugadores superdotados como Lionel Messi, todo es físico. Vos podes pisar bien la pelota como hacía Riquelme en Boca, pero si no sabés trasladar o usar el dominio del balón en velocidad en pos de ayudar a tu equipo a hacer goles no sirve de nada y más temprano que tarde te la terminan sacando.

Ayer España jugó como lo venía haciendo, pero en el primer tiempo careció de profundidad al momento de finalizar las jugadas cerca del área.

Argentina se resignó a esperar, pero nunca, en todos estos años, se sintió cómoda jugando de contragolpe. Y alguna vez iba a pasar.

Las sorpresas que tuvieron el efecto deseado en la Final de Catar en 2022 ante Francia no resultaron ayer, cuando De Paul reemplazó a Simeone y Nicolás González jugó en lugar de Paredes en el inicio del partido.

Si bien España no pudo gravitar con Cucurella que estuvo bien contenido por Montiel, la ausencia de Paredes se sintió muchísimo al momento de cuidar la pelota y salir jugando.

Argentina tampoco tuvo la cuota de suerte que lo había acompañado en otras ocasiones y sufrió la lesión de los dos centrales, Lisandro Martínez y Cristian Romero, además de la expulsión de Enzo Fernández sobre el final de los noventa minutos.

El trámite del partido siempre tuvo a España como protagonista y el arquero Simón recién tuvo su primer intervención con una jugada elaborada de argentina en el último minuto del segundo tiempo.

El cóctel explosivo para la Scaloneta detonó en el primer minuto del segundo tiempo del suplementario, cuando Fernán Torres llegó a definir luego de un rebote en el centro del área y desmoronó la muralla que había construido el Dibu Martínez.

Con un jugador menos y con mucho más amor propio que otra cosa, Messi buscó la pelota y Argentina terminó vendiendo cara la derrota, pudiendo por primera vez jugar en el campo rival y poniéndolo en riesgo.

En una Final no importa el cómo, sino más bien el resultado. Argentina no pudo ayer, pero no por lo que pasó ayer…

Una preparación defectuosa en los dos años previos al Mundial y la falta de convicción para impulsar un recambio generacional como el que se había instrumentado después de la Copa América del 2019 le terminaron pasando factura a un equipo lento por las características de algunos futbolistas que corrían como flechas en Catar hace unos años y que ahora fueron superados en centímetros de cancha por otro equipo entrenado y voraz que se sacó las ganas de coronarse como el mejor del Mundo.

Se terminó la era más dorada de la Selección Argentina y hay muy pocas cosas para reprochar. Eso sí, se va a extrañar…

Noticias Relacionadas