entrevista

Lucía y Nicolás Puenzo: “El audiovisual, incluso para quienes no quieren bancar la cultura, es una fábrica de divisas muy importante dentro de la industria del conocimiento”

La dupla de realizadores acaba de estrenar una superproducción que no tiene nada que envidiarle a series habladas en otros idiomas.

Lucía y Nicolás Puenzo acaban de estrenar en Netflix Futuro Desierto una serie que indaga, desde la ficción, en posibles consecuencias del avance de la inteligencia artificial en todas las áreas de la vida. Hoy hablo en exclusiva con ellos.

—¿Cómo están recibiendo el feedback y también el debate y las discusiones que empezó a generar la serie?

—Lucía Puenzo: Primero felices de haber logrado estrenar, porque fue un proyecto que nos costó muchos años sacar adelante, que fue, yo creo, Nico, que en el 2018, Leo D'Agostino y César Sodero primero nos acercan los primeros guiones de Futuro Desierto, que eran para filmar en la Patagonia Argentina, y que le venía muy bien a esta historia a la Patagonia Argentina, por la cantidad de esa vastedad de kilometrajes y en tantas zonas tan desiertas, y que peleamos, te diría que, yo creo que como cuatro años por hacerlo en la Argentina, hasta que por diferentes motivos nos hicieron esta propuesta de llevarla al sur de México, costó mucho resignar, no filmarla acá, y que la sensación general con Nico, con Leo, con César, siempre fue lo que cuesta filmar ciencia ficción en Latinoamérica, que es un género muy resistido, que hay mucha resistencia a que los latinoamericanos filmemos ciencia ficción, y tal vez si es cine de autor un poco más, pero ni hablarse, además es una serie, que es casi imposible esa ecuación. Fue el proyecto que más garra le metimos para que no muriera en un cajón, y que cuando la habíamos logrado filmar, después de muchos y la estábamos editando, Paramount, su primera casa, quebró, primero en Europa, después en Latinoamérica, y de nuevo quedó en casa. Entonces ahí hubo todo otro periodo en el que Netflix lo compró y decidió estrenarlo.

—¿Y nunca se dieron por vencidos, siempre dijeron, che, esto hay que hacerlo, aún ahí cediendo no se hace en Patagonia, lo hacemos en México?

—Nicolás Puenzo: No, porque para colmo la realidad también nos iba validando lo que estábamos haciendo, en realidad más que por vencidos, nos generaba una angustia enorme todo lo que iba pasando en la realidad, todo lo que esa serie contaba, lo que estaba pasando en la realidad, y la imposibilidad de estar pudiendo filmarla, o sea que en realidad, lejos de darnos por vencidos, estábamos como angustiados, o como queriendo que salga adelante, digamos. Creo que el motor principal que nos llevó adelante tanto tiempo es justamente lo conectada que está esta serie con lo que nos está pasando. Creo que eso nos interesaba.

—Se formaron en la Enerc, ¿qué les pasa con todo lo que está sucediendo en este momento con la Enerc?

—LP: Durísimo.

—NP: Con la Enerc y con todo el escenario general.

—LP: Muchos de nuestros amigos más cercanos son docentes de la Enerc, yo lo fui también, en mi caso en mi camada, porque Pepe y Nico ya estuvieron en el nuevo edificio de la esquina, pero yo fui en la última camada del edificio chiquito de mitad de cuadra, de Moreno, que era ahí chiquito y finito, pero todavía me recuerdo, yo estudié Letras al mismo tiempo que Cine en ese último año y después nos pasamos al edificio nuevo, la fábrica de hacer cine que era, con la nada misma, porque filmábamos con puchitos de negativo vencido, a veces dibujando la datera en el pizarrón porque no había ni una datera que funcionara y sin embargo lo que aprendimos, lo que hicimos y el movimiento que había, entonces ver ahora un paro indeterminados, muy razonable, porque cómo no van a apoyar los alumnos a sus docentes, yo sé lo que quieren los docentes, que son mis amigos con quienes en muchos casos estudiamos cine y que ya lo hacen por puro amor al cine realmente, por amor a esos alumnos, pero bueno, es la tristeza de lo que vemos en todas las áreas de la cultura y que por suerte todavía está nucleada como para que los alumnos puedan apoyar indeterminadamente a sus maestros viendo lo que está ocurriendo. Y es la cobardía también de este Gobierno de no cerrar la institución y bancarse la parada, de asfixiar, acogotar y muéranse de a poco, que es lo más perverso de todos los mecanismos, ni siquiera tener el coraje de decir te cierro y me banco que nos exploten la institución con gente en la calle, no, lo acogotan y fuerzan a la gente a esto que está ocurriendo.

—NP: Sí, yo le agregaría lo que dice Lucía desde la mirada cultural que obviamente estaremos todos de acuerdo, pero creo que para poder hablarle también a gente que por ahí no está de acuerdo en financiar lo cultural como por ahí nosotros querríamos, también una cosa que me sorprende y lo conecto con la serie es el nivel de producción, por ejemplo en México, que es un país que se está filmando muchísimo, es el lugar de occidente donde más se filma, el nivel de producción de Buenos Aires, cuando vos lo ves, siendo un gran nivel de filmación que tienen los técnicos mexicanos, el de Buenos Aires es sorprendente, acá sale por ahí el argentino canchero, pero a mí me sorprende que todos los lugares que hemos filmado, en general, el nivel de Buenos Aires marca una diferencia, entonces yo estoy seguro que en términos de exportación industrial y de lo que esta industria puede generar en términos de traer divisas, nuestra industria es muy potente y todos los chicos que están saliendo son catalizadores industriales monumentales para el futuro, eventualmente en Argentina se va a producir audiovisual porque el audiovisual, incluso para quienes no quieren bancar la cultura, van a ver que es una fábrica de divisas muy importante dentro de la industria del conocimiento y los pibes que se están creando en el Enerc son necesarios, tal como son necesarios los ingenieros, y un montón de oficios que se están distribuyendo en las universidades.

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