ciencia
Hallan indicios del origen antiguo y lejano del cometa 3I/ATLAS
El telescopio Webb capturó datos detallados del cometa.
Cuando el cometa interestelar 3I/ATLAS comenzó a alejarse del Sol en diciembre de 2025, los astrónomos aprovecharon la oportunidad para orientar hacia él el potente telescopio espacial James Webb de la NASA y obtener mediciones detalladas de sus componentes químicos. El cometa acababa de calentarse tras su paso más cercano por el Sol, y su hielo ancestral se había transformado en una brillante coma de gas, ideal para su observación.
Webb capturó datos detallados, incluyendo proporciones químicas de carbono y deuterio, también conocido como hidrógeno pesado, que no se encuentran en los cometas del sistema solar. Los resultados sorprendieron a los investigadores. Mirando hacia el pasado, los astrónomos utilizaron los componentes que constituyen el cometa 3I/ATLAS para comprender el entorno en el que se formó.
El nombre del cometa proviene de su condición de ser el tercer cometa interestelar confirmado, lo que significa que se originó fuera del sistema solar, y del telescopio que lo detectó por primera vez: el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS, por su acrónimo en inglés), financiado por la NASA.
“Esta fue una oportunidad única para estudiar un objeto antiguo de una galaxia lejana, probablemente anterior a nuestro Sol y a nuestro sistema solar”, dijo el astroquímico Martin Cordiner, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.
