Estados Unidos e Irán avanzan hacia una tregua de 60 días

Washington y Teherán alcanzaron un principio de acuerdo para extender el alto el fuego e iniciar negociaciones sobre el programa nuclear iraní. El entendimiento todavía espera la aprobación final de Donald Trump.

Estados Unidos e Irán avanzaron en las últimas horas hacia un acuerdo preliminar destinado a extender por 60 días el actual alto el fuego e iniciar una nueva ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, en un contexto marcado por la fragilidad militar y diplomática en Medio Oriente.

Según reveló el sitio estadounidense Axios, los equipos negociadores de ambos países lograron consensuar un memorando de entendimiento que ya cuenta, de acuerdo con fuentes estadounidenses, con la aprobación preliminar de Teherán. Sin embargo, el presidente Donald Trump todavía no dio su aval definitivo y pidió “unos días para reflexionar” antes de firmar el pacto.

El entendimiento busca transformar la débil tregua alcanzada a comienzos de abril en un acuerdo más amplio que permita reducir las tensiones en el Golfo y reabrir plenamente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.

De acuerdo con las versiones difundidas por funcionarios y fuentes regionales involucradas en la mediación, el memorando contempla la libre circulación de buques por el estrecho sin restricciones ni peajes impuestos por Irán. Además, Teherán debería retirar las minas marítimas desplegadas en la zona en un plazo de 30 días.

A cambio, Estados Unidos levantaría de manera gradual el bloqueo naval sobre Irán, en proporción al restablecimiento del tránsito comercial. Washington también se comprometería a discutir un eventual alivio de sanciones económicas, la liberación de fondos iraníes congelados y mecanismos de asistencia humanitaria.

El documento incluiría además el compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares. Entre los primeros temas de negociación figuran el futuro del uranio altamente enriquecido almacenado por Irán y los límites a su programa de enriquecimiento nuclear.

Las conversaciones se desarrollaron mientras nuevos incidentes militares amenazaban con romper el alto el fuego. El Mando Central de Estados Unidos informó que derribó cinco drones iraníes y atacó una estación de control terrestre en Bandar Abás que, según Washington, estaba preparada para lanzar otro aparato no tripulado.

Posteriormente, fuerzas kuwaitíes interceptaron un misil balístico disparado hacia el país, donde se encuentra una importante base militar estadounidense. Desde Teherán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó ataques contra instalaciones vinculadas a las operaciones norteamericanas y advirtió sobre una “respuesta más contundente” en caso de nuevas ofensivas.

El analista Ali Vaez, especialista en Irán del Crisis Group, consideró que el escenario refleja un equilibrio “profundamente inestable”, donde ambas partes buscan evitar una escalada mayor, aunque persisten la desconfianza y las diferencias estratégicas.

En paralelo, Pakistán mantiene gestiones de mediación. El canciller paquistaní Ishaq Dar tenía previsto reunirse en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un intento por sostener el proceso diplomático mientras continúan las tensiones en toda la región.

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