Irán acusó a Estados Unidos de actuar “de mala fe” y advirtió sobre represalias
El gobierno iraní condenó los ataques lanzados por fuerzas estadounidenses y aseguró que la ofensiva pone en riesgo las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz.
Este martes, el gobierno de Irán volvió a elevar el tono contra Estados Unidos luego de los recientes ataques militares realizados por Washington sobre territorio iraní. Desde Teherán calificaron la ofensiva como una muestra de “mala fe y falta de fiabilidad” en medio de las negociaciones diplomáticas que buscan poner fin al conflicto abierto en la región desde comienzos de año.
La respuesta iraní llegó después de que el Ejército estadounidense confirmara bombardeos en el sur de Irán contra supuestos sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones vinculadas a operaciones militares en el golfo Pérsico. Según Washington, los ataques tuvieron un carácter “defensivo” y fueron ejecutados con “moderación”, pese a la tregua vigente desde el 7 de abril.
Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní sostuvo que la ofensiva constituye una clara violación del alto el fuego y advirtió que Estados Unidos será responsable de “todas las consecuencias” derivadas de la escalada militar. “La República Islámica de Irán no dejará sin respuesta ningún acto de agresión”, señaló el gobierno en un comunicado oficial.
La polémica volvió a instalarse en un momento especialmente delicado para las conversaciones diplomáticas. En paralelo a los ataques, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, se encontraba en Qatar participando de reuniones vinculadas al proceso de negociación. Del lado estadounidense, el presidente Donald Trump había asegurado horas antes que las conversaciones “avanzaban bien”.
Tal como reiteró este medio, uno de los principales focos de conflicto continúa siendo el estrecho de Ormuz, una vía marítima fundamental para el comercio energético mundial. Antes de la escalada militar iniciada en febrero entre Irán, Estados Unidos e Israel, por allí transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural consumido en el planeta.
Tras los primeros ataques occidentales, Teherán respondió bloqueando de facto la circulación en la zona, generando una fuerte conmoción en los mercados internacionales y preocupación global por el abastecimiento energético y alimentario.
En este contexto, Irán busca que Washington levante el bloqueo militar impuesto sobre sus puertos desde el pasado 17 de abril. Además, las negociaciones en marcha incluyen discusiones sobre el programa nuclear iraní y el futuro del uranio altamente enriquecido, uno de los puntos más sensibles de la relación entre ambos países.
