Irán y EE. UU. sellan un acuerdo histórico que pone fin a la guerra
El memorando firmado entre Washington y Teherán establece el cese inmediato de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz, el alivio de sanciones y un plazo de 60 días para negociar un pacto definitivo sobre el programa nuclear iraní.
Este miércoles, Estados Unidos e Irán dieron un paso decisivo hacia el fin del conflicto que durante más de tres meses mantuvo en tensión a Oriente Medio. Ambas naciones firmaron un memorando de entendimiento que ya entró en vigor y que establece el cese inmediato y permanente de las hostilidades, además de abrir un proceso de negociación destinado a alcanzar un acuerdo definitivo en un plazo inicial de 60 días.
El documento representa uno de los avances diplomáticos más importantes de los últimos años en la región. Entre sus puntos centrales figura el compromiso mutuo de respetar la soberanía y la integridad territorial de cada país, así como la prohibición de emprender acciones militares o amenazas entre las partes.
Uno de los aspectos más relevantes para Irán es el levantamiento progresivo de las restricciones económicas y comerciales. El acuerdo contempla la reanudación plena del tráfico marítimo iraní y el desbloqueo de exportaciones de petróleo, productos petroquímicos y servicios asociados. Además, prevé el acceso a fondos iraníes congelados en el exterior y un proceso destinado a eliminar las sanciones que pesan sobre la economía del país.
Otro punto destacado es la creación de un plan internacional de rehabilitación y desarrollo económico para Irán, con un financiamiento mínimo de 300.000 millones de dólares. El mecanismo para ejecutar estos recursos deberá definirse durante las próximas negociaciones, pero el compromiso ya fue incorporado al memorando.
En materia regional, el acuerdo establece el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, una de las principales prioridades planteadas por Teherán durante las conversaciones. Asimismo se comprometen a no emprender desde este momento ninguna acción hostil entre sí, ni a amenazarse o usar la fuerza mutuamente. También se prevé la normalización de la navegación en el estrecho de Ormuz, corredor estratégico por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Con respecto al programa nuclear iraní, las partes acordaron abrir una negociación específica para alcanzar un entendimiento definitivo. Mientras duren las conversaciones, Irán mantendrá sin cambios su actividad nuclear y Estados Unidos se comprometió a no imponer nuevas sanciones ni incrementar su presencia militar en la región.
El memorando también prevé la creación de un mecanismo de supervisión para garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos y establece que el futuro acuerdo definitivo deberá contar con el respaldo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La firma de este entendimiento abre una etapa de distensión inédita tras meses de enfrentamientos y coloca sobre la mesa la posibilidad de una reconfiguración política y económica de Oriente Medio, con impacto directo sobre los mercados energéticos internacionales y la estabilidad de la región.
