Israel y Estados Unidos lanzaron una poderosa ofensiva contra Irán

En los bombardeos murió el líder supremo iraní Alí Khamenei, su muerte fue confirmada por Donald Trump en redes sociales.

Estados Unidos e Israel lanzaron el día de ayer un ataque contra objetivos en Teherán y otras ciudades en Irán, que ha respondido hasta el momento lanzando misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en toda la región. Tras días de tensión ante una operación que se vislumbraba inminente a pesar del aparente progreso de las negociaciones en Ginebra entre iraníes y estadounidenses, la ofensiva fue finalmente lanzada a primeras horas de la mañana y anunciada por el Ministerio de Defensa israelí a las 8:15, hora de Israel, que declaraba el estado de emergencia por un periodo de 48 horas.

El presidente norteamericano Donald Trump confirmó que el líder supremo iraní Alí Khamenei fue abatido en los bombardeos que realizaron de manera conjunta con Israel.

El mandatario calificó al dirigente iraní como “uno de los hombres más malvados de la historia” y sostuvo que su fallecimiento constituye un “acto de justicia para el pueblo de Irán”.

Por otro lado, si bien aún no están confirmadas las cifras de muertos, se sabe que fueron más de 200 y que 85 niños de una escuela perdieron la vida. El ejército israelí que inicialmente informó de un “ataque preventivo” señaló posteriormente que la ofensiva se ha dirigido contra “decenas de objetivos militares, como parte de una amplia operación conjunta y coordinada contra el régimen”. Israel ha bautizado su campaña militar como “Rugido de León” y Estados Unidos como “Furia Épica”, con el objetivo declarado de acabar con “amenazas existenciales”.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní confirmó ataques contra bases estadounidenses en Bahréin, Catar y Emiratos Árabes como represalia por los bombardeos. “Los misiles y drones de la Guardia Revolucionaria atacaron severamente el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahréin y otras bases estadounidenses en Catar y los Emiratos Árabes Unidos, así como centros militares y de seguridad en el corazón de los territorios ocupados”, destaca el comunicado publicado. También fueron alcanzados objetivos en Arabia Saudí, que condenó “en los términos más enérgicos” la “brutal agresión” iraní contra los países del golfo Pérsico. Catar, país que ha mediado entre Irán y Estados Unidos y que alberga la principal base militar en la región, y Emiratos Árabes Unidos, respondieron afirmando que se reservan el derecho a responder a esta escalada y a tomar todas las medidas necesarias para proteger su territorio.

Poco después del ataque conjunto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un video de ocho minutos en el que justificó el ataque y anunció una campaña sin final claro con el objetivo de un cambio de régimen en Irán. “Es un mensaje muy simple: nunca tendrán un arma nuclear. Al gran y orgulloso pueblo de Irán, les digo esta noche que la hora de su libertad ha llegado. Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche”, declaró. El magnate republicano afirmó que Irán ha continuado desarrollando su programa nuclear y que planea desarrollar misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense, por lo que llamó al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno”. Lo llamativo de todo este ataque es que se da en un contexto donde se venían llevando adelante reuniones importantes para lograr acuerdos nucleares entre Estados Unidos e Irán.

“Agradezco a nuestro gran amigo, el presidente Donald Trump, por su liderazgo histórico”, sostuvo por su parte el líder israelí, Benjamín Netanyahu. En su mensaje, añadió que la acción conjunta con Estados Unidos contra Irán “creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”. El líder israelí ha terminado su mensaje alertando de que en los próximos días “se exigirá a todos resistencia y fortaleza”. “Juntos resistiremos, juntos lucharemos y juntos aseguraremos la eternidad de Israel”, finalizó.

Otra de las voces que rápidamente salió a hablar fue la del secretario general de la ONU, António Guterres, quién exigió el cese inmediato al fuego, condenando la escalada militar. El jefe de la ONU recordó además que “todos los Estados miembros están obligados a respetar el derecho internacional y la Carta de la organización”, que “prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier país”.

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