Perú se encamina a una segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez
Los resultados llevan un mes de demora.
Con el escrutinio oficial a punto de culminar, Keiko Fujimori y el candidato de izquierda Roberto Sánchez se perfilan como los protagonistas de la segunda vuelta presidencial que se celebrará el próximo 7 de junio.
La candidata de Fuerza Popular logró nuevamente posicionarse al frente de la elección y buscará llegar a la presidencia tras haber perdido en los balotajes de 2011, 2016 y 2021. En esta oportunidad, el escenario vuelve a mostrar una fuerte fragmentación política y un electorado profundamente dividido.
Del otro lado aparece Roberto Sánchez, dirigente de izquierda vinculado a Juntos por el Perú, quien consiguió desplazar por escaso margen al ultraderechista Rafael López Aliaga y meterse en la definición presidencial.
El resultado consolida una campaña atravesada por denuncias cruzadas, retrasos en el conteo y un fuerte clima de malestar social. La inseguridad, la crisis económica y la desconfianza hacia la dirigencia dominaron el debate electoral en un país que atraviesa años de inestabilidad institucional y cambios permanentes de gobierno.
Fujimori mantiene un núcleo duro de apoyo en Lima y sectores conservadores, aunque continúa cargando con un alto nivel de rechazo ligado al legado de su padre, el exmandatario Alberto Fujimori, condenado por corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Sánchez, en tanto, se presenta como heredero político del expresidente Pedro Castillo y busca captar el voto popular y rural que ya había respaldado al exmandatario destituido en 2022. Su crecimiento en las regiones del interior fue decisivo para alcanzar el balotaje.
Las primeras encuestas anticipan una definición ajustada y marcada por la polarización. Analistas locales advierten que el próximo presidente deberá gobernar un país fragmentado, con fuerte crisis de representación y bajo permanente tensión política.
