Perú vota en un escenario fragmentado y con alto nivel de incertidumbre
Tras años de inestabilidad institucional, Perú enfrenta una elección marcada por la fragmentación política.
Perú celebra este 12 de abril una nueva jornada electoral marcada por la fragmentación del escenario político y la expectativa sobre unos resultados que podrían redefinir el mapa de poder. Desde temprano, el proceso se pone en marcha con la instalación de mesas a las 6:00, mientras que la votación comienza formalmente a las 7:00 en todo el país.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales prevé que hacia la medianoche del lunes se alcance alrededor del 60% del conteo oficial, en un comicio donde la participación y la organización logística serán claves para evitar demoras. En caso de ausencia de autoridades de mesa, ciudadanos en fila pueden ser convocados para garantizar el funcionamiento del sistema.
En el plano político, la elección llega con una marcada dispersión. Keiko Fujimori encabeza las encuestas con 14,5%, aunque sin una ventaja decisiva. Detrás aparece el outsider Carlos Álvarez con 10,9%, quien capitaliza el rechazo a la dirigencia tradicional con un discurso centrado en la inseguridad y el desencanto social.
El tercer lugar lo ocupa Rafael López Aliaga, con 9,9%, consolidando un electorado de derecha con propuestas de mano dura y valores conservadores. Más atrás, otros candidatos como Jorge Nieto, Ricardo Belmont y Roberto Sánchez buscan posicionarse en la pelea por un eventual balotaje.
Con cerca de un 17% de votantes indecisos, el resultado permanece abierto. En este contexto, pequeñas variaciones podrían modificar el orden de los candidatos y definir quiénes avanzan a una segunda vuelta que, por ahora, se perfila inevitable.
