Xi Jinping advirtió a Trump sobre la “trampa de Tucídides”
El presidente chino planteó el riesgo de una escalada entre las dos principales potencias mundiales y pidió construir una relación basada en la cooperación y el respeto mutuo. Taiwán volvió a aparecer como el principal foco de tensión.
La tensión entre China y Estados Unidos volvió a quedar expuesta durante el encuentro entre el presidente chino, Xi Jinping, y el mandatario estadounidense, Donald Trump. En la reunión, Xi advirtió sobre el peligro de que ambas potencias caigan en la denominada “trampa de Tucídides”, una teoría histórica que plantea que el ascenso de una nación emergente puede derivar en un enfrentamiento con la potencia dominante.
La idea proviene del historiador griego Tucídides, quien analizó la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta y sostuvo que el crecimiento de una potencia genera temor en la otra, aumentando las posibilidades de conflicto. Años más tarde, el politólogo estadounidense Graham Allison retomó ese concepto para describir la disputa estratégica entre Beijing y Washington.
La referencia de Xi se produjo en un contexto marcado por choques comerciales, competencia tecnológica y tensiones militares entre ambos países. Pese a ello, el líder chino insistió en la necesidad de evitar una confrontación directa y construir una relación estable basada en la coexistencia entre las dos mayores economías del planeta.
Uno de los puntos más sensibles del encuentro volvió a ser Taiwán. Xi remarcó que cualquier error en el manejo de la cuestión taiwanesa podría derivar en una crisis de gran escala e insistió en que se trata del asunto más delicado dentro de la relación bilateral. Beijing considera a la isla parte de su territorio y rechaza el respaldo político y militar que Washington mantiene con el gobierno taiwanés.
A pesar de las diferencias, el mandatario chino mantuvo un discurso moderado durante la cena oficial y aseguró que los proyectos nacionales de ambos países no necesariamente deben ser incompatibles. Según expresó, el crecimiento chino y la intención de Estados Unidos de recuperar su fortaleza pueden desarrollarse de manera simultánea.
En ese escenario, la advertencia de Xi volvió a reflejar la intención de China de consolidar un nuevo equilibrio global acorde a su creciente peso económico y político, evitando al mismo tiempo una confrontación directa con Estados Unidos.
