Boudou no va a poder sonreír frente a las cámaras
El juez federal Ariel Lijo no hizo lugar al polémico pedido del vicepresidente de televisar “en vivo” la declaración indagatoria que tiene que prestar el lunes en la causa Ciccone. “Es un sinvergüenza”, dijo Ocaña.
El sainete que armó el vicepresidente Amado Boudou con la llamada causa Ciccone parece no tener fin. Ayer, se libró un nuevo capítulo de la comedia: el juez Ariel Lijo denegó el polémico pedido del referente kirchnerista para televisar "en vivo" la declaración indagatoria que debe prestar el lunes.
De esta forma, el show que pretendía montar Boudou pasado mañana se vino a pique; aunque seguramente el Gobierno se las ingeniará para desviar la atención de un proceso judicial que tiene cada vez más complicado al vicepresidente.
De hecho, ayer a través de su cuenta de twitter el funcionario volvió a tratar de embarrar la cancha mencionando a periodistas que supuestamente habían ido a hablar por la mañana con el juez de la causa para obtener datos del expediente.
Ante esto, el diputado radical Miguel Bazze aseguró que el vicepresidente "ha llegado al colmo del cinismo al ordenar a jueces y periodistas lo que tienen que hacer y cómo deben actuar".
"En realidad está claro que quien no ha actuado como corresponde es el propio Boudou, como otros funcionarios y amigos del poder que se han enriquecido de manera sospechosa", agregó Bazze.
Por otra parte, fuentes judiciales informaron que Lijo desestimó el pedido de Boudou "en virtud a las previsiones del artículo 204 del Código Procesal Penal de la Nación", el cual establece que "el sumario será público para las partes (...) secreto para los extraños".
Y también lo fundamentó en "los artículos 16 y 18 de la Constitución Nacional", que establecen que ante la ley todos los ciudadanos "son iguales", "no hay fueros personales ni títulos de nobleza" y que "es inviolable el derecho a la defensa en juicio", respectivamente.
Declaran todos
Todas las indagatorias dispuestas por el juez Lijo en la causa Ciccone fueron modificadas para la semana próxima, luego del pedido del vicepresidente de adelantar su declaración.
Según el renovado cronograma los nuevos días y horas son los siguientes: martes 10 de junio, a las 11 horas, declara el socio del vicepresidente, José María Núñez Carmona; miércoles 11 a las 11 horas, será el turno del presunto testaferro, Alejandro Paul Vandenbroele; jueves 12 de junio a las 9 horas, el exfuncionario de la AFIP, Rafael Resnick Brenner y a las 11 horas, el yerno de Nicolás Ciccone, Guillermo Reinwick; y finalmente viernes 13 de junio, a las 11 horas, Nicolás Tadeo Ciccone, que es uno de los fundadores de la imprenta.
Cabe recordar que Boudou está acusado de “tráfico de influencias” para favorecer la compra de Ciccone Calcográfica por su presunto testaferro.
Garrido: “Hace dos días está provocando al Juez”
El diputado radical Manuel Garrido aseguró ayer que el vicepresidente Amado Boudou está abusando de sus funciones y “le moja la oreja al juez (Ariel Lijo) porque sabe que no lo puede detener” en el marco de la investigación de la causa Ciccone.
Garrido dijo que “hace dos días está provocando al juez para tratar de sacarlo de sus casillas y recusarlo” y lamentó que “el Vicepresidente se olvidó de lo que es la dignidad y queda demostrado en sus manifestaciones mediáticas”.
En declaraciones difundidas por un comunicado de prensa, el diputado de la UCR y exfiscal anticorrupción afirmó que se trata de “manotazos de ahogado que solo buscan embarrar la cancha y sacar al juez del medio”.
Sobre las manifestaciones de Boudou en el programa “678” de la televisión pública, Garrido opinó que es “de una gravedad institucional inédita que el Vicepresidente sospechado de un hecho de corrupción provoque al juez amparado por el Gobierno y la mayoría oficialista en el Congreso”.
Por último, el legislador sostuvo que “es evidente que (Boudou) está buscando una excusa para no ir el día lunes y eludir la acción de la justicia” y no dudó que “a cualquier hijo de vecino el juez ya lo hubiera metido preso”.
Acusan al Gobierno de proteger al vicepresidente
La legisladora porteña Graciela Ocaña (Confianza Pública) consideró ayer que el vicepresidente Amado Boudou es "un sinvergüenza" que "debería renunciar" a su cargo, y advirtió que "como no puede eliminar las pruebas" que presuntamente lo incriminan en la causa Ciccone, "quiere eliminar a los jueces" que lo investigan.
"En realidad Boudou no quiere declarar, está buscando todas las formas posibles para no declarar", denunció Ocaña y alertó que es por eso que "vuelve a ensuciar el expediente con nuevos escritos" y con "chicanas judiciales".
Para la dirigente, "lo que no puede hacer Boudou es enfrentarse a las pruebas, porque las pruebas que hay en el expediente lo colocan en un rol central como apropiándose de Ciccone Calcográfica junto a su amigo del alma y socio, (José María) Nuñez Carmona”.
La exministra de Salud acusó, además, al Gobierno de Cristina Fernández de estar "protegiendo" al vicepresidente, quien, citado a indagatoria para el próximo lunes por el juez federal Ariel Lijo en el caso Ciccone, ratificó al mismo tiempo el pedido de la nulidad de esa convocatoria que hicieron sus abogados.
"Evidentemente está siendo protegido por el Gobierno que, a todas luces, estaría tapando o siendo parte de este negociado. Porque uno puede equivocarse a quien elige como colaborador, en este caso como vicepresidente, lo que no puede hacer es protegerlo y garantizarle impunidad", lanzó.
