¿De dónde saldrán los recursos para pagarles a los maestros?

La estrategia de exprimir una naranja sin jugo

Hoy comienzan las clases, pero hay muchos interrogantes abiertos. La estrategia para conseguir $800 millones con una moratoria hace agua, ante un contexto económico muy adverso y funcionarios que no tienen los mejores antecedentes

Hoy está previsto que casi 4 millones de chicos comiencen las clases, luego de que el presente ciclo lectivo perdiera 17 días como consecuencia del paro docente. Obviamente es una muy buena noticia, si se tiene en cuenta la gravedad del conflicto que tuvo en vilo a la Provincia durante más de dos semanas.

Ahora bien, la realidad tiene otra complejidad y suele ser muy diferente al relato de aquellos que, eventualmente, ocupan cargos gubernamentales. De hecho,  la negociación entre el gobierno provincial y los gremios docentes, que concluyó el viernes pasado, dejó varios puntos sin esclarecerse.

El principal interrogante pasa por cómo se hará para conseguir el dinero que se necesita para pagar en tiempo y forma, no sólo el incremento que consiguieron los maestros, sino también todos los aumentos otorgados a los agentes de la administración pública. El argumento de que con una moratoria impositiva de carácter extraordinario, hecha entre gallos y medianoche, se conseguirán unos $800 millones -como arte de magia- parece estar sustentado en argumentos muy infantiles. Y más si se tiene en cuenta que el país está en recesión. 

Hay números de la crisis económica que hablan por sí solos: 

- Las ventas minoristas cayeron 5,2% en el primer bimestre del año.

- Según la UIA, la actividad industrial cayó 30% en lo que va de 2014.

- Tomando como referencia los valores del INDEC, la inflación se encamina a sueperar el 10% en el primer trimestre. Si se proyecta este indicador, estaría por encima del 40% a fines de año.

Resulta difícil de creer que ante semejante debacle económica,  mientras cientos de empresas tienen que despedir o suspender a una parte muy importante de su personal,  los contribuyentes vayan corriendo a pagar deudas impositivas con el Estado provincial, por más facilidades que se les otorgue. Y más cuando en los próximos meses deberán pagar tarifas exorbitantes para poder tener luz, agua y gas en sus hogares.

A su vez, algunos personajes que forman parte del equipo de Arba, la agencia de recaudación bonaerense que conduce el exdiputado Iván Budassi, no tendría la idoneidad necesaria como para afrontar este tipo de tareas y desafíos. 

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Por ejemplo, Pablo Fontdevila, que actualmente ocupa la Subdirección Ejecutiva de Planificación y Coordinación, uno de los cargos más importante de la agencia, estuvo involucrado en un escándalo de proporciones cuando era el jefe de la campaña presidencial de Ramón “Palito” Ortega a fines de los´90. Concretamente, en aquel momento, se denunció que la candidatura presidencial del creador de La Felicidad había recibido aportes del financista Aldo Ducler, sospechado de haber participado en el lavado de activos del cartel de Juárez, una organización criminal vinculada con el narcotráfico que estuvo liderada hasta 1997 por Amado Carrillo, más conocido como El Señor de los Cielos. Se trata de un capo narco que murió luego de realizarse una cirugía plástica para cambiar su apariencia y huir de la DEA. 

En los equipos de Palito Ortega, junto a Fontdevila, también trabajaba Sergio Massa. Ambos tenían, como búnker de campaña, un inmueble que supuestamente era propiedad Ducler.

Luego del retiro de Ortega de la política, Fontdevila se recicló en la Anses, de la mano de Massa y luego se convirtió en mano derecha del inefable Amado Boudou, que se hizo cargo del organismo previsional cuando el ahora diputado nacional se fue a la intendencia de Tigre.

Resulta, cuanto menos contradictorio, que alguien salpicado por el blanqueo de divisas ahora sea uno de los encargados de recaudar impuestos en la Provincia. Es más, en las últimas semanas, el funcionario en cuestión tuvo un rol protagónico en el lanzamiento de un nuevo sistema para reducir los plazos para embargar e inhibir a los morosos que no muestran voluntad de pago. También formó parte de la presentación, realizada en la sede del Consejo Profesional de Ciencias Económicas bonaerense, del denominado Domicilio Fiscal Electrónico (DFE).

El pobre desempeño de la gestión de ARBA se demuestra en el hecho de que, según un estudio de la consultora NOAnomics, sobre 17 jurisdicciones, Buenos Aires se encuentra en el lote de las siete provincias (junto a Tucumán, San Luis, San Juan, Córdoba, Santa Fe y Salta) que tuvieron un incremento interanual de la recaudación por debajo del 35%. Es decir, no superaron el avance de la inflación.

Pareciera que algunos funcionarios pretenden encontrar la solución a todos los males exprimiendo una naranja que hace mucho tiempo dejó de tener jugo. 

EN FOCO

¿Cómo alimentar a un enorme elefante blanco?

Luego de la solución del conflicto docente, pareciera que hay algunos sectores gubernamentales que pretenden hacer borrón y cuenta nueva, como si nada hubiese pasado. La raíz del conflicto es una consecuencia de lo que el diario Hoy viene advirtiendo desde hace años: el crecimiento descontrolado del gasto improductivo, la falta de políticas claras para atraer inversiones y utilizar a los Estados como meras bolsa de trabajo, como conchavos de clientelismo político, para ocultar la desocupación real. Así, el Estado se convirtió en un enorme elefante blanco, que está cada vez más hambriento y que no encuentra recursos para poder alimentarse.

Cabe destacar, que el alimento de este elefante está constituido por los impuestos, muchos de ellos extorsivos y regresivos, que pagamos los ciudadanos, mientras el Estado ofrece servicios extremadamente precarios. Una clara muestra de esta situación es la escuela pública que, durante la “década ganada”, atravesó por un proceso de deterioro sin precedentes. Y, lamentablemente, nada indica que se vaya a revertir. De hecho, tras el acuerdo del viernes, no se informó con exactitud cómo se hará para recuperar los contenidos pedagógicos que no se dictaron durante los 17 días de paro, en un contexto general que marca que el nivel de la enseñanza es extremadamente bajo.  

Se estima que aproximadamente 2,5 millones de chicos concurren a los comedores escolares, sólo en la provincia de Buenos Aires. Muchos de estos menores reciben, en el ámbito escolar, quizás el único plato de comida del día, ante la situación de pobreza o indigencia en la que vive su familia. ¿Si supuestamente tanto se creció en los últimos 10 años, por qué existe este grave panorama?, ¿de qué “década ganada” se está hablando, cuando la función principal de la mayoría de las escuelas públicas, en lugar de ser la institución por excelencia para la transmisión del saber, ahora es la de funcionar como un comedor o un merendero?

Este sistema también castiga a los maestros que se esfuerzan, diariamente, por enseñar y se encuentran que, ante la falta de controles, también se cometen abusos en el sistema de licencias, que implican un despilfarro muy importante de recursos. Por ello, el contexto de deterioro constante llevó a que la docencia termine proletarizándose. De hecho, el mínimo salarial –con el aumento anunciado- se ubicará en apenas 5000 pesos en agosto. En ese sentido, según reconoce el propio el gobierno nacional, a través del INDEC, el 65% de los asalariados en la Argentina cobra menos de $6500, siendo un salario que, en caso de ser el único ingreso de la familia, se ubica muy cerca de la línea de pobreza.