El Gobierno avanza con la privatización del mercado de GNL
La licitación impulsada por el Ejecutivo se desarrolla en medio de la suba global del gas por la guerra en Medio Oriente y traslada la gestión al sector privado.
El Gobierno puso en marcha la licitación nacional e internacional que busca transferir al sector privado la importación y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL). Como informó diario Hoy en ediciones anteriores, la medida implica que Enarsa dejará de asumir directamente esa tarea, la cual pasará a manos de un único operador privado encargado de contratar los cargamentos, regasificarlos en la terminal de Escobar y entregar el fluido en Los Cardales.
Cabe señalar que la decisión se concreta en un escenario internacional complejo. La guerra en Medio Oriente llevó los precios futuros del gas licuado a superar los 20 dólares por millón de BTU para mayo, mes en que Argentina suele recibir su primer barco. En el sector se estima que este invierno se necesitarán unas 25 cargas de GNL, un nivel similar al de los últimos dos años.
La propia empresa estatal publicó la licitación N°01/2026 para seleccionar un “agente comercializador-agregador” que se ocupará de la adquisición y venta del gas en el mercado interno.
El pliego establece que las ofertas se recibirán el 6 de abril y que la adjudicación se realizará el 21. Los oferentes pueden ser empresas individuales o conglomerados, siempre que acrediten un patrimonio mínimo de 125 millones de dólares y capacidad financiera para contratar al menos cinco cargamentos.
Requisitos y condiciones del contrato
Las empresas deberán demostrar antecedentes en comercialización de GNL, con al menos 25 operaciones en los últimos cinco años y un monto total superior a 800 millones de dólares. El contrato con Enarsa será por un año y contempla que, si el adjudicatario no pudiera entregar todos los volúmenes comprados durante el invierno, podrá mantenerlos en el buque de Escobar y completar la regasificación en otro momento, o incluso exportar el excedente.
En cuanto al precio, no podrá superar un valor máximo en dólares por millón de BTU fijado por la Secretaría de Energía para los próximos dos años. La fórmula considera costos de flete marítimo, regasificación, almacenaje, comercialización y transporte por ducto hasta el punto de entrega en Los Cardales.
Candidatos y desafíos externos
Entre los posibles oferentes figuran Trafigura, que ya opera en el país bajo la marca Puma y tiene experiencia en importación de gas desde Bolivia; YPF, socia en la terminal de Escobar y con amplio conocimiento del mercado interno; y compañías como TotalEnergies y Naturgy, que evalúan las condiciones del nuevo esquema.
El proceso enfrenta dos desafíos principales. Por un lado, la volatilidad del precio internacional del GNL, influida por la situación en Medio Oriente. Por otro, la falta de definición sobre el mecanismo de traslado del costo del gas importado a las tarifas de los usuarios finales. Las empresas advierten que sin una señal clara podría generarse un desajuste financiero entre las obligaciones de pago en dólares y la recuperación de ingresos en el mercado local.
La licitación marca un cambio relevante en la política energética. El resultado dependerá de la capacidad de los oferentes para cumplir con los requisitos y de la evolución de las condiciones internacionales y regulatorias que inciden en el negocio del GNL.
