Fuerte advertencia sobre el mercado laboral de Milei
La UCA analizó los indicadores laborales y alertó que, si bien la tasa de desocupación no aumentó, si la informalidad y el autoempleo.
El desempleo dejó de ser el único indicador suficiente para medir el mercado laboral argentino, ya que la precarización, la informalidad y el multiempleo se volvieron moneda corriente. Según el último informe de la Universidad Católica Argentina (UCA), el deterioro del mercado de trabajo no se expresa mediante un aumento de la desocupación.
Durante la última década y media la economía argentina convivió con bajo crecimiento, sucesivas crisis macroeconómicas, pérdida de productividad e inestabilidad, factores que limitaron la creación de empleo formal. “El problema no es solamente el bajo crecimiento económico, sino la dificultad para transformar ese crecimiento en empleo productivo y protegido”, describió el documento.
A diferencia de lo ocurrido durante la década pasada, cuando la industria, el comercio y el transporte explicaban buena parte de la expansión económica, actualmente el crecimiento está impulsado por actividades con una capacidad mucho menor para absorber trabajadores. Entre 2023 y 2025 el liderazgo pasó a las actividades primarias (39,6%), las finanzas (35,1%) y la minería y explotación de canteras (24,6%), sectores con un efecto mucho más limitado sobre la creación de empleo directo.
La consecuencia es que el mercado laboral siguió incorporando trabajadores, pero no mediante un aumento significativo del empleo asalariado formal, sino a través del crecimiento de actividades de menor productividad.
“En el corto plazo es difícil la reconversión”, concluyó el informe.
