La CGT analiza una nueva modalidad de protesta
Entre los dirigentes de la central obrera corre la idea de pasar al paro general a la “semana social de protesta”.
En medio de las críticas por falta de oposición al gobierno de Javier Milei, la Confederación General del Trabajo (CGT) inició discusiones internas sobre cómo afrontar la protesta social. En este sentido, surge la idea de cambiar el paro general por una “semana social de protesta”.
Este debate se conoció luego que la central obrera convocó a representantes de sindicatos de la industria, el transporte, la alimentación y la energía para evaluar cómo continuará el plan de lucha, con fecha aún a definir.
Dentro de la conducción sindical existe consenso sobre la necesidad de retomar las protestas, aunque persisten diferencias sobre la modalidad más efectiva. Varios dirigentes consideran que convocar a un nuevo paro general podría tener un nivel de adhesión menor al esperado por el temor de muchos trabajadores a perder ingresos o enfrentar problemas laborales. A esto se suma a la idea negativa al paro que persiste en gran parte de la sociedad.
En este contexto, varios dirigentes proponen una “semana social de protesta” para sostener el conflicto durante un período más extenso. La iniciativa gana espacio dentro de la central fue impulsada por Juan Carlos Schmid, referente de Dragado y Balizamiento y titular de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT). El dirigente planteó replicar un esquema similar al utilizado en Francia durante las protestas contra la reforma previsional promovida por Emmanuel Macron en 2023.
Ese mecanismo consistía en coordinar paros por sectores de manera secuencial. En lugar de detener todas las actividades al mismo tiempo, distintos rubros paralizaban tareas en semanas alternadas. El esquema incluía además movilizaciones permanentes y culminaba con acciones de alcance nacional.
Los impulsores de la iniciativa sostienen que ese formato permitió mantener una presión política y económica constante durante varios meses. También destacan que distribuye el costo de las medidas entre diferentes gremios y reduce el impacto salarial individual sobre los trabajadores involucrados.
Cabe destacar que la propuesta todavía debe atravesar distintas instancias de debate interno, aunque gana consenso.
