La industria yerbatera en su peor momento
La desregulación propiciada por el gobierno de Milei golpea a 18 mil familias al tener que vender a poco más del 50% del precio que les cuesta producir. Ya se observan establecimientos yerbateros abandonados y una migración hacia Brasil. Fuentes del sector relataron en exclusiva la angustiante situación a diario Hoy.
La industria yerbatera, que se concentra mayormente en Misiones, vive una profunda crisis, luego de la desregulación impulsada por el gobierno de Javier Milei. Según estimaron fuentes del sector a diario Hoy, de la actividad participan 18 mil trabajadores, y, hoy por hoy, se ven perjudicados entre 12 y 13 mil familias.
Debido a esta situación crítica, desde el inicio de año hubo paros y protestas impulsadas por comunidades de productores y cooperativas, respaldadas por el gobierno de Misiones. Sin embargo, muchas familias optaron por abandonar sus plantaciones. En consecuencia, se registró una migración masiva hacia Brasil.
En paralelo a que molineros en el segundo eslabón de producción y algunas grandes firmas industriales se niegan a pagar por lo que corresponde por la materia prima, la exportación de yerba mate de Argentina creció.
La crisis por la desregulación
Una de las principales causas de la crisis que vive el sector yerbatero es la desregulación estatal propiciada por la gestión de Javier Milei. El paso devastador fue el decreto 812/2025, publicado en el Boletín Oficial en noviembre del año pasado. Mediante esta disposición, se eliminó la potestad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) de fijar precio de referencia que perciben los productores por la materia prima (tanto la hoja verde como la yerba mate canchada). Además, se eliminaron instancias de control de calidad por parte del Estado.
En ese entonces, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (dependiente del Ministerio de Economía de la Nación) argumentó que la nueva desregulación busca que el INYM solo se encargue de verificar la calidad y no se entrometa en el mercado. No obstante, colocó a los productores en una fuerte desventaja con respecto a las empresas que industrializan y almacenan el stock para un año.
Como consecuencia de esta regulación, los pequeños y medianos yerbateros perdieron rentabilidad, según explicó Gustavo Hein, presidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de la provincia de Misiones (Fedecoop), en diálogo exclusivo con diario Hoy. La última vez que INYM publicó el costo de producción, era de $465 pesos por producir un kilo de hoja verde de yerba mate, es decir, “el costo puro sin incluir la rentabilidad del productor”. “Hoy el mercado está pagando entre $220 y $250 pesos por kilo, o sea, casi la mitad de lo que en realidad le cuesta al yerbatero producir”, explicó.
A esto se le suma retrasos en los plazos de pago de la materia prima: “Se habla fácil de 120 o 180 días de extensión, en algunos casos hasta 300 días, con lo cual también se traslada el costo financiero que implica la inmovilización de los stocks a los pequeños y medianos productores, teniendo en cuenta que las tasas de interés que están cobrando las entidades bancarias”, explicó Hein.
“El estado de situación actual no se explica sin la desregulación de la actividad, con la quita al INYM en las facultades regulatorias, ya sea para limitar las plantaciones, para cupificar (establecer límites o cuotas a la cantidad de nuevas plantaciones) o para fijar precios mínimos de la materia prima. Esa es la razón fundamental”, sentenció el dirigente yerbatero.
A su vez, Hein enmueró otra razón que ayudó a la crisis actual. En 2024 hubo una producción muy importante de hoja verde debido a situaciones climáticas favorables, lo que generó una sobreoferta: “Eso, unido a la desregulación que se produjo después, fue un combo fatal porque deprimió los precios hasta los límites de los que estamos hablando actualmente”.

Pequeños vs. grandes, pierde el consumidor
Cuando Hein se refiere que el mercado paga casi la mitad del precio de costo de producción, se refiere al resto de los actores en la cadena de producción. Según denunció la coordinadora Empresa Cooperativa de Alimentos Soberanos (ECAS), Lorena González Lahuerta, la eliminación del precio de referencia llevó a las grandes compañías yerbateras a decidir el valor que están dispuestas a pagar. “Cuando se desregula lamentablemente es en desmedro de los más chicos y esto ya lo sabemos, es una historia antigua”, dijo en una entrevista en AM 750.
De acuerdo contaron a diario Hoy fuentes del sector de la yerba mate en la localidad de Apóstoles, las grandes industrias que radican allí (marcos como Nobleza Gaucha, Cruz de Malta, Rosamante, Amanda, entre otras) cuentan con su propia cosecha. Sin embargo, en el resto del noreste argentino la situación es distinta.
El productor y socio de la Cooperativa Yerbatera de Jardín América, Jorge Liznienz, explicó a este medio que quienes quieren pagar casi la mitad del precio de costo de producción son los molineros, algunas cooperativas y las grandes empresas correntinas “que se llevan el 40% de la yerba misionera”. “Son los líderes de la góndola”, sentenció.
No obstante, Hein advirtió que la desregulación afecta a toda la cadena de producción: “Están apareciendo muchas marcas nuevas a precios muy bajos, que perjudican en el mercado a las grandes industrias”.
Sobre este punto, Liznienz alertó que la crisis del sector también perjudica al consumidor final: “La calidad será cada vez más mala por los controles que el decreto 812/2025 quitó. Hoy, el consumidor también está estafado porque paga una yerba entre $3.000 y $4.000 pesos cuando al productor le pagan entre $180 a $220 pesos”.
“En 2023 el kilo de yerba costaba en promedio $1.800 pesos para el público. Ahora, supera los $3.000 pesos. A nosotros nos bajaron el precio a 200 pesos, pero el consumidor paga cada vez más”, agregó al respecto Jonás Peterson, referente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, en una entrevista reciente en Infobae.
Protestas y propuestas
A mediados de febrero, productores yerbateros de Aristóbulo del Valle, Campo Viera, Comandante Andresito, Oberá, entre otras localidades, decidieron el cese total de la cosecha por tiempo indeterminado, hasta que se logre una resolución favorable a sus reclamos.
No obstante, Liznienz aseguró que, si bien algunos productores pararon, necesitan retomar por el sustento económico. En algunos casos, decidieron solo cosechar el 50%.
Ante este escenario, el Gobierno de Misiones elevó a fines de febrero una propuesta formal al INYM para crear una “pizarra” de referencia que marque un parámetro público de los precios para toda la cadena. Sin embargo, el productor yerbatero advirtió que la propuesta, por el momento, es un fracaso porque “los molineros y las industrias no ceden nada”.
Por otra parte, el malestar comienza a trasladarse a otros ámbitos. El 6 y 7 de febrero se celebró la Fiesta Nacional de Mate en Paraná. Durante el evento, la presentadora leyó un insulto contra Javier Milei expresado en uno de los carteles del público. El momento generó una ola de silbidos contra el Presidente, que incluso fue acompañado desde el escenario. En tanto, el episodio se volvió viral en las redes sociales.

La migración de los productores
“Hoy por hoy, tenemos en el sector productivo una situación de abandono de los establecimientos yerbateros. El pequeño y mediano productor no cuenta con los recursos necesarios para hacer las tareas de limpieza, fumigación y fertilización, y abandona la explotación. A lo largo de la provincia se verifica esta situación”, describió Hein.
Según el dirigente, algunas familias que abandonan las plantaciones se dedican a otras actividades, pero la mayoría está emigrando a países vecinos, fundamentalmente Brasil.
Durante el 2025, unos 40 mil misioneros gestionaron el Cadastro de Pessoa Física, el documento necesario para formalizar su situación en el país vecino y acceder a servicios básicos, salud, educación y el sistema financiero. Esta cifra marca una aceleración drástica respecto al periodo 2016-2021, donde el promedio anual de inscripciones no superaba las 8 mil. No obstante, se advierte que estos números oficiales son apenas una parte de la realidad, ya que muchos trabajadores cruzan la frontera de manera informal.
Al respecto, el intendente de la localidad misionera de Alba Posse, Lucas Gerhardt, reveló en febrero que se registraron entre 400 y 500 trabajadores que cruzaban diariamente la frontera hacia Brasil para emplearse en tareas rurales, principalmente en el estado de Río Grande do Sul. Agregó que el primer fin de semana de febrero estimaron que atravesaron más de 4.000 trabajadores el paso fronterizo.
De acuerdo a su descripción en diálogo con Perfil, este fenómeno históricamente involucró a jóvenes en busca de ingresos temporarios, pero con la crisis productiva de la yerba mate se amplió a padres y jefes de hogar que dejan a sus familias durante meses para sostener el ingreso familiar.
Según el intendente, varios de los trabajadores reconocieron haber acompañado con su voto al actual Gobierno nacional, pero admitieron que la experiencia cotidiana los llevó a revisar esa decisión frente a la pérdida de ingresos y oportunidades en sus lugares de origen.

Los datos del sector de la yerba mate
En paralelo a la crisis de los pequeños y medianos productores yerbateros en Misiones, la actividad en general no vivió un mal año en 2025 gracias a las exportaciones, según revelaron fuentes del sector a diario Hoy.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el complejo de la yerba mate exportó 117 millones de dólares durante el año pasado. Esto significó un aumento del 14,8% respecto al 2024. En cuanto al volumen, Argentina exportó 57.980.912 kilos en 2025, un incremento del 32% en comparación con 2024. Además, significó un nuevo récord para la industria.
El principal mercado fue Medio Oriente, región que registró despachos por 82 millones de dólares.
Cabe destacar que, de acuerdo a datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Argentina es el principal productor mundial, con más de 56% de la producción global de hoja verde.
En cuanto al consumo, el indicador que utiliza el sector es la salida de yerba mate elaborada de molino, que refleja lo que las empresas despachan al mercado interno. Se considera el dato más cercano al consumo real. En 2025 arrojó 266.788.512 kilos, un 3% más a lo registrado el año anterior (258.789.745 kilos.). Sin embargo, está lejos de los 285.300.595 kilos contabilizados en 2023 (una caída anual de 9% en 2024).
Sobre el arranque del año, en enero se despachó 21,4 millones de kilos, cuando en el mismo mes del 2025 se habían registrado 22 millones. Esto represente una leve baja interanual y anticipa una tendencia en descenso para lo que resta del año.
Es importante mencionar que ante los 250 – 280 millones de kilos que se destina de manera anual para el mercado interno, las exportaciones representan entre 40 y 560 millones. Por lo tanto, entre el 80 y el 85% de la yerba que se produce en el país la consumen los argentinos.
