Transporte en estado de alerta: crisis y riesgo de paro

La negociación paritaria entre la UTA y las cámaras empresarias continúa trabada y el gremio declaró estado de alerta en el AMBA.

La negociación paritaria entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte volvió a quedar estancada. El gremio declaró estado de alerta y dejó abierta la posibilidad de impulsar medidas de fuerza en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Hasta el momento, las empresas no presentaron ninguna propuesta formal de incremento salarial para el período comprendido entre mayo y julio, lo que generó el malestar de la conducción sindical. Desde la UTA cuestionaron tanto a las cámaras como al Ejecutivo por la falta de respuestas. “No puede ser que tengamos que ser defensores de los empresarios. Ambos juegan con los trabajadores, dentro de poco deberemos pagar para trabajar. Estamos mal, seguimos mal y los gobernantes están en otra cosa”, señalaron desde el gremio.

El reclamo del sindicato apunta a un aumento de hasta el 15% con aplicación escalonada durante los meses en discusión. Sin embargo, los empresarios aún no realizaron una oferta concreta debido a diferencias internas respecto del porcentaje que propondrán.

Expectativas y conciliación

Pese al escenario de tensión, desde las cámaras aseguraron que mantienen expectativas de alcanzar un entendimiento y consideraron “razonable” el planteo realizado por la UTA. Además, recordaron que, en caso de no arribar a un acuerdo, el Gobierno podría dictar la conciliación obligatoria para evitar un paro y extender la negociación.

Cabe mencionar que el conflicto se desarrolla en paralelo con el esquema de aumento de tarifas dispuesto por la Secretaría de Transporte de la Nación para las líneas nacionales de colectivos que circulan por el AMBA. Como parte de la política de reducción de subsidios, el Ejecutivo autorizó tres incrementos escalonados del 2% en el boleto. El cronograma comenzó el 18 de mayo con la primera suba, continuó el 15 de junio con la segunda actualización y concluirá el próximo 15 de julio, cuando entre en vigencia el tercer aumento previsto.

Impacto en el AMBA y el interior

La tensión en el AMBA suele marcar el pulso de las negociaciones en el interior del país. Cada definición en la región metropolitana repercute en las discusiones de las provincias, donde los trabajadores del transporte siguen de cerca la evolución del conflicto.

La UTA insiste en que el reclamo es legítimo y advierte que, si no hay respuestas en las próximas audiencias, se podrían adoptar medidas de fuerza que afectarían el servicio de colectivos en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

El desenlace de esta negociación será determinante para el sector y para los usuarios. Mientras tanto, el gremio mantiene el estado de alerta y las cámaras empresarias buscan consensuar una propuesta que permita destrabar el conflicto.

El próximo encuentro será decisivo para definir si se avanza hacia un acuerdo o si se profundiza la confrontación con medidas de fuerza que impactarían de lleno en la movilidad urbana. En este escenario, el Gobierno no solo deberá mediar entre las partes, también tendrá que asumir la responsabilidad de garantizar que millones de pasajeros puedan seguir viajando

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