Fusilaron de dos tiros a un peligroso delincuente en San Carlos
Estaba en una casa junto al dueño y una mujer, cuando apareció otro hombre. Discutieron, se pelearon y le terminaron disparando en dos ocasiones.
Ante la alarmante y llamativa pasividad policial, la violencia en la ciudad de La Plata no se detiene y en las últimas horas tocó su pico máximo del año, ya que además de los dos hombres asesinados en un sector de Villa Elisa (ver página 14) se registró otro suceso sangriento más que terminó de la peor manera, y con otra persona arrojada sobre un charco de sangre y sin signos vitales.
Fuentes judiciales le contaron a Trama Urbana que todo tuvo lugar durante la madrugada de este lunes en una precaria casilla ubicada en las calles 133 entre 524 y 525 del barrio de San Carlos. Allí se hallaban Emanuel Ezequiel Orieta, de 32 años, junto al dueño del lugar y una mujer. Entonces apareció un individuo, cuyas siglas son R.E.C., apodado “el tarta” y empezó a discutir acaloradamente con el primero de los mencionados, por cuestiones de vieja data que los investigadores no revelaron.
Pronto los insultos y las recriminaciones trocaron a una pelea física y, en medio de la misma, el recién llegado extrajo de entre sus ropas un arma de fuego. Con esta apuntó a Orieta y, sin mediar más palabras, le descerrajó dos tiros, a corta distancia. Los proyectiles impactaron en la zona intercostal derecha de la víctima, quien cayó malherido al piso y comenzó a desangrarse.
Antecedentes penales
Cometido el ataque, el implicado se dio a la fuga con la pistola, y hasta el cierre de la presente edición no había sido localizado, pese a estar debidamente identificado. En tanto, un llamado al servicio de emergencias 911 alertó al personal de la fuerza, y hasta el lugar fueron los agentes del Comando de Patrullas La Plata. Estos constataron el hecho y poco después, los médicos que también fueron convocados cercioraron la muerte del joven, quien no llegó a recibir asistencia.
Por orden de la fiscalía penal en turno, los peritos de la Policía Científica trabajaron en la escena con el fin de recabar información que ayude a orientar la pesquisa, aunque gracias al aporte de los testigos está bastante clara.
Se abrió una causa penal caratulada como “homicidio agravado por el empleo de arma de fuego”, y ahora la principal meta es dar con el criminal. A su vez, se llevará a cabo la operación de autopsia sobre el cadáver, para certificar la data del deceso.
En cuanto a Orieta, se supo que contaba con antecedentes penales de diversa índole. Por ejemplo, poseía cuatro causas por robo agravado, cinco por tentativa de robo, una por hurto, otra por tentativa de hurto, dos por encubrimiento y una última por resistencia a la autoridad. Contaba con delitos contra la propiedad y numerosos registros administrativos correspondientes a traslados, libertades e ingresos al Servicio Penitenciario Bonaerense. Estuvo alojado en la Unidad Penal número 10 de Melchor Romero.
