Mató a cinco personas en un accidente y se negó a declarar
El estudiante de la UNLP involucrado en un incidente vial de San Vicente fue indagado, pero no aceptó las preguntas. Continuará detenido.
Las cinco víctimas del choque fatal en San Vicente fueron identificadas y en las últimas horas familiares y vecinos despidieron a los tres adultos y a los dos menores. Acerca del acusado, de 28 años, está detenido, fue imputado y se negó a declarar.
Fuentes del caso le confirmaron que las víctimas fueron identificadas como: Ninfa Ester Cabañas (49), Serafina Benítez Cabañas (31), Juan Aníbal López Rodríguez (29), Brailin Beatriz Sanabria Benítez (7) y el pequeño Maicol Benítez, de apenas dos meses.
En medio del dolor, este domingo se realizó el velatorio en la localidad bonaerense de Guernica y todavía continúa la conmoción por el caso.
“Mirá lo que hice”
L.P., de 28 años, está detenido desde el sábado después de protagonizar con su camioneta Volkswagen Amarok un choque fatal en el kilómetro 53 de la ruta provincial N°6. A alta velocidad, impactó contra el auto Peugeot 207 blanco en el que iban las víctimas y, producto del siniestro, el vehículo quedó destruido en su totalidad.
El joven es estudiante de Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata y ayer fue indagado, pero se negó a declarar.
El juez Martín Miguel Rizzo dispuso que continúe detenido por el delito de “homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor, por culpa temeraria y exceso de velocidad”.
Micaela Cramer, testigo del choque, contó cómo se desencadenó el siniestro y los minutos posteriores al hecho. En ese sentido, recordó que viajaba con su marido y sus dos hijos, cuando segundos antes del choque el joven los pasó “a unos 180 km/h.”
Sobre cómo actuó tras el siniestro, la testigo expuso: “Salió caminando, miraba los autos y se agarraba la cabeza. Repetía: “No, mirá lo que hice”.
“No quería mirar. Se quedó sentado en el pasto”, añadió.
Otro detalle que trascendió es que la familia a bordo del auto se estaba dirigiendo a un hospital de Cañuelas, ya que el bebé tenía fiebre y no había un pediatra de guardia en el nosocomio de San Vicente. Todos los tripulantes fallecieron de manera instantánea, antes de poder recibir asistencia médica.
Los peritos de la Policía Científica que trabajaron en la escena descubrieron huellas de frenado de 100 metros, lo que indica la velocidad en la que iba la Amarok.
