Tenía prisión domiciliaria por abusar de su ex, rompió la tobillera electrónica y la secuestró
El acusado mantuvo cautiva a la mujer durante varios días en los que destrozó el dispositivo de control y sometió a la víctima.
Una mujer fue víctima de una verdadera pesadilla durante varios días en los que un hombre, con el cual había mantenido una relación, la secuestró. Pero, además, el acusado tenía prisión domiciliaria en una causa en la que estaba acusado de haber abusado sexualmente de ella y en la que tenía colocada una tobillera electrónica con restricción perimetral.
Todo comienza durante el mes de septiembre de 2025, cuando la damnificada denunció en Tandil que su expareja la trasladó hasta un campo, donde la amenazó utilizando un cuchillo y abusó sexualmente de ella. De este modo, comenzó una investigación en la que seis días después se efectivizó la detención del sujeto.
Posteriormente se le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria. Si bien en los meses posteriores no hubo mayores inconvenientes, el viernes pasado una mujer realizó un llamado a las autoridades desde una estación de servicio de Necochea, en la que aseguraba estar privada de su libertad.
Ante la sospecha de que podría tratarse del mismo sujeto que estaba presuntamente vigilado en su domicilio, se constató que el sujeto se cortó la pulsera electrónica y se fugó. La Policía acudió a la vivienda y se había escapado, por lo que se dio inicio a un operativo para constatar la localización de la víctima.
Extenso rastrillaje
Mediante el análisis de cámaras de seguridad se logró confirmar que la damnificada circulaba junto al secuestrador en una camioneta marca Ford Ranger y los impactos telefónicos permitieron ubicarlos en San Manuel, la Lobería. Aún así, pese a que se realizaron rastrillajes, todos dieron resultado negativo.
Poco después, durante los procedimientos, comprobaron que el vehículo lo abandonaron en Necochea, por lo que la fuga continuó a bordo de una moto en Rauch. En la madrugada del lunes 23, efectivos policiales lo localizaron en el establecimiento rural “La Lonja”, a 17 km de Rauch. En dicho lugar el acusado, al verse acorralado, se atrincheró junto con la víctima y una familia.
Fueron cinco horas de negociación en las que amenazó con quitarse la vida y hasta efectuó varios disparos, pero finalmente lo arrestaron y pusieron a resguardo a la mujer.
