Una estación de servicio a merced de los delincuentes

Se trata de la gasolinera ubicada en Camino Centenario y calle 514, donde aseguran haber sufrido reiterados robos armados.

La preocupación por la inseguridad crece entre vecinos y clientes de una estación de servicio que, según denuncian, se convirtió en escenario repetido de violentos robos nocturnos cometidos por delincuentes armados que se movilizan en motocicletas. Los episodios, aseguran, se repiten desde hace varias semanas y generan temor tanto entre quienes circulan por la zona como entre los trabajadores del lugar.

Una vecina y clienta habitual relató que los ataques ocurren principalmente durante la noche y apuntó contra una modalidad que se volvió frecuente: motochorros armados que sorprenden a automovilistas mientras cargan combustible o permanecen detenidos dentro del predio. “Hace tres semanas consecutivas vienen robando a la noche. Por desgracia le tocó a un conocido mío que estaba cargando combustible: le robaron el auto y sus pertenencias”, contó.

El testimonio encendió nuevamente la alarma en el barrio, donde aseguran que los hechos delictivos aumentaron y que la presencia policial resulta insuficiente para prevenir nuevos ataques. Los vecinos afirman que la estación de servicio quedó marcada como un punto vulnerable debido al movimiento constante de vehículos y clientes durante la madrugada, una situación que sería aprovechada por los delincuentes para actuar rápidamente y escapar en motocicletas.

La preocupación también alcanza a los empleados del lugar, especialmente a quienes cumplen tareas durante la noche. “Ni hablar del playero que trabaja solo. Pedimos más seguridad por favor en esta zona”, expresó la mujer, reflejando el temor que atraviesan tanto trabajadores como clientes ante la posibilidad de sufrir un nuevo asalto armado.

De acuerdo al relato vecinal, durante la noche del domingo se habría producido otro robo en el mismo sector. Según denunciaron, los delincuentes actuaron armados, amenazaron a las víctimas y concretaron el asalto en pocos minutos antes de escapar. Aunque hasta el momento no trascendieron detalles oficiales sobre detenidos o investigaciones en curso, los vecinos insisten en que la problemática ya no puede considerarse un hecho aislado.

El reclamo principal apunta a un refuerzo de la seguridad en horarios nocturnos, con mayor presencia policial y controles preventivos que permitan frenar la seguidilla de delitos. Los frentistas sostienen que la situación genera un clima de tensión permanente y que muchas personas comenzaron a evitar cargar combustible o circular por la zona durante la noche por miedo a convertirse en nuevas víctimas.

Mientras crece la preocupación, los vecinos esperan respuestas concretas para evitar que los robos continúen repitiéndose en un sector que, aseguran, se volvió cada vez más inseguro.

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