River frenó el tren de Gimnasia y el Pata Pereyra

El Lobo quedó eliminado tras perder en el estadio Monumental 2 a 0 contra River y la dirigencia deberá cumplir con el objetivo de buscar un nuevo entrenador. La jerarquía del Millonario fue demasiado parea algunos jugadores de Gimnasia.

Entre la jerarquía, la necesidad y el peso de la localía, River le tiró toda la chapa a Gimnasia, que ayer dejó pasar el tren de la ilusión de poder pelear otro campeonato y terminó con una racha de seis partidos que venía acompañando al técnico de la Reserva Ariel Pereyra.

Con los goles de Driussi y Martínez Quarta el River de Coudet justificó en el resultado lo que había demostrado en la cancha desde que arrancó el partido: una supremacía en el juego y el traslado de la pelota que lo llevó a jugar casi todo el tiempo en el campo del rival.

El Lobo apenas pudo insinuar con algunos disparos de Marcelo Torres desde afuera del área y la siempre peligrosa y amenazante pegada de Nicolás Barros Schelotto con tiros libres o corners.

A diferencia de lo que venía ocurriendo, el cuerpo técnico de Eduardo Coudet en River tomó nota del momento de Nacho Fernández y disputo de una marca en zona que terminó anulando al experimentado atacante del Lobo. Prácticamente que no pudo generar situaciones de peligro en el primer tiempo y estuvo muy desconectado de los delanteros.

Agustín Auzmendi no entró en juego, y cuando lo hizo chocó contra los defensores de River, mientras que Miramón y Max pegaron demasiado por llegar tarde a la marca de sus rivales y casi que jugaron “gratis” porque el árbitro les perdonó la vida en más de una ocasión.

Steimbach tampoco pudo mostrar todo lo que venía haciendo en anteriores partidos y estuvo muy limitado a pasar al ataque porque su deber era controlar a Colidio o a Driussi cuando se volcaba por su sector.

Además, si bien Giampaoli y Conti no tuvieron responsabilidad en el gol de River en el primer tiempo, Silva Torrejón fue superado y llegó a destiempo cuando tuvo que marcar a los atacantes del Millonario.

Una notable diferencia física, a pesar de que los jugadores del Millonario habían jugado alargue y pateado penales el fin de semana contra San Lorenzo, llevó a que el partido tome un rumbo inobjetable con el Lobo jugando de contra y el equipo local manejando los tiempos del partido.

En el segundo tiempo Gimnasia tardó mucho en reaccionar, ya que el técnico Ariel Pereyra demoró la entrada de jugadores como Panaro o Zalazar y dejó a otros en el banco. Así, el Millonario amplió la diferencia con un tanto de Martínez Quarta y al Lobo se le terminó la temporada.

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