entrevista
Jorgelina Aruzzi: “Hago unipersonal porque es práctico”
La popular y querida actriz vuelve al teatro con una propuesta escrita y dirigida por ella misma en la que indaga sobre vínculos.
El ser querido, escrita e interpretada por Jorgelina Aruzzi, dirigida por Dalia Elnecavé y Aruzzi, llega este miércoles al Teatro Astros de la Ciudad de Buenos Aires. Hablamos con Aruzzi para saber detalles de esta nueva propuesta.
–Volver al teatro. ¿Sensaciones?
–Bueno, siempre inseguridades, miedos…
–Pero ¡Por favor!
–Mucho placer, mucho placer de llevar a cabo esta obra. La escribí hace un par de años. No pensaba hacerla yo, las circunstancias se dieron que sí. Tuve que aprender un poco a tocar la guitarra, que requería la obra. Y bueno, compartir la dirección con Dalia es re lindo, porque somos muy amigas y sentimos y pensamos el teatro de una manera muy similar. Y nada, a mí la obra me parece hermosa y está bueno completar con el público, a ver qué le pasa.
—Claro, porque además en esta obra estás sola…
—Sí. Y te pasa eso, porque cuando vos haces una obra con compañeros sabés más o menos el pulso. Es más relajado. Querés el público.
—¿Cómo te sentís vos estando sola? Porque no es la primera vez que haces ya unipersonal…
—No, no, yo siempre hago unipersonal porque es práctico, porque escribo y lo realizo. Y la responsabilidad cae más en mí, en mi persona. Entonces hay más tensión, hay más juego con el público, que es tu partenaire, pero que lo conoces ese día, siempre va cambiando. Pero bueno, principalmente el temor o el riesgo más grande es la responsabilidad de todos. Tenemos en escenografía y luces a dos genias también. Sonido a Rafa Varela, Paula Fraga en luces, Clarita en escenografía. O sea, como después ves el trabajo de todos, no estoy sola. Pero bueno, al ser escrita y dirigida y actuada por mí, me da mucha responsabilidad.
—Igual vos ya estuviste en el Astros con tu unipersonal anterior.
—Ya estuve con Animal Humano. Claro.
—¿Y qué tiene esta sala de especial? ¿Tiene algo especial?
—Mira, para mí lo que tiene la sala son los productores, Andrea Stivel y Sebastián Celoria, apuestan al teatro alternativo dentro de un teatro comercial, como que hay un perfil alternativo, hay riesgo, eso me gusta. Y es una producción del Astros también, ellos apuestan esta obra. Y lo que tiene la sala es que convoca ese tipo de público, el público que viene a ver algo diferente.
—Ahí me decías, la escribiste, ¿cómo fue el origen, el germen del ser inquieto?
—Bueno, me inquietaba el tema de la cuidadora, ¿viste? El rol de la persona, que son mujeres que se quedan a cuidar a alguien durante estadías muy largas. En hospitales, donde ya pertenecen casi a ese lugar y están hospitalizadas, pero son gente de afuera que se van a su casa. Pero el rol de la persona que cuida a alguien, que se borran todos los parientes. ¿Por qué queda esa persona al cuidado y no los demás? La responsabilidad es de seguir cuidando, aunque ya no tengas más ganas. La dificultad de cuidar a alguien sin ayuda, ¿no? En un hospital, eso me inquietaba mucho. Y después el rol de la mujer, siempre, en este caso en el rock, o el rol de la mujer en lo social, ¿no? Sobre todo en los roles de cuidados. La obligación de quedarte a cuidar a alguien.
—¿Y te la disparó algo autobiográfico, algo no?
—No, tuve una amiga que tuvo a su marido internado, nada que ver. Y eso fue un poco la semilla de esta obra, pero es como un centrifugado de ideas y de historias que se fusionan y queda otra cosa.
—¿Hiciste un trabajo de campo de ir al hospital a hablar con gente que se dedica a esto?
—No, sí, hice un trabajo de campo con respecto al cuadro del marido. Y después, experiencia propia de estar cuidando a alguien, de salir de urgencia, que tu vida cambie de un momento al otro. Que te estás por pegar una ducha, te llaman y cambió tu vida, ¿no? Esa cosa rauda de que cambia tu situación por completo. Todo esto con mucho humor.
