entrevista
Osvaldo Laport estrenó Billy Elliot
En una nueva incursión en el teatro musical regresa a los escenarios tras un breve paréntesis.
Ya se puede ver en el Teatro Opera ON Billy Elliot, adaptación de la clásica película en donde Osvaldo Laport tiene un rol clave. Con él hablamos para saber más detalles de la obra.
—Billy Elliot, ¿tenías el recuerdo de la película?
—Sí, claro, tenía el recuerdo de la película. Pero uno se va distrayendo, ¿no? con tanta información y tanta cosa. Y de pronto, es muy curioso. No lo dije a nadie. Hay un proyecto, a mí me suceden cosas así como de pre-avisos en la vida. Que se llama El Bailarín. Y que viene esperando. Porque han aparecido otros proyectos como fue La Sirenita. Como Vamo’ los Pibes. Hoy Billy Elliot. Pero en su momento, hace ya año y pico atrás es cuando aparece este proyecto que se llama El Bailarín. Y me acercan el guión. Es muy curioso. Porque cuando lo leí, ¿Qué les mandé? Una captura de Billy Elliot.
—Y te están convocando al teatro musical hay algo que es lindo también eso...
—Sí, obviamente. Por eso hablo de estar viviendo una etapa que, más allá de la continuidad laboral, más allá de la vigencia, es la posibilidad de seguir transgrediendo. Lo hice a través de diferentes personajes.
—Ya lo hemos hablado muchas veces. El cine te permitió también mostrar otras facetas que por ahí...
—Yo creo que tiene que ver también con el abanico de personajes raros que hice en televisión. Y que de pronto ahora, al volver al teatro, porque yo me veía como auto extirpado, en el buen sentido de la palabra, por la demanda de la televisión. Pero yo antes de la televisión arranqué en teatro. Yo recuerdo, le digo con total humildad, no sé si lo charlamos o no, pero yo recuerdo que hice un Recordando con ira con la dirección de Julio Organo. Y en una función fue Alfredo Alcón. Y después había tema debate. Y ahí yo hacía Cliff. Ahí hice una composición. Y cuando terminó la función nos fuimos a cambiar, salieron todos. Nos sentamos todos en el proscenio del escenario con la gente, y Alfredo estaba sentadito por ahí. Y en un momento dice Alfredo, ¿qué pasó? ¿Se fue el actor que hacía Cliff? Eran mis primeros tiempos. No, soy yo.
—¿Y qué desafíos te implica Billy Elliot?
—El desafío acá tiene que ver más con ensamblarme con la trayectoria de grandes trabajadores del arte de comedia musical. El Tritón, de La Sirenita, si bien era muy complejo el vestuario y la peleé con todo eso, fue bárbaro todo lo que ha sucedido, fue un gran espectáculo, pero no tenía mayor compromiso que luchar con ese vestuario. Aquí sí tengo más. Estoy tratando de estar mucho más liviano, mucho más ágil, para ensamblarme con todo el profesionalismo que tienen los artistas de comedia musical.
