entrevista

Victoria Almeida: “Cuando hay desafío, me interesa”

La intérprete es parte de una celebrada propuesta cinematográfica que pasó por el Bafici y desembarca en salas.

Los caminantes de la calle, de Juan Martín Hsu, que llega este jueves a los cines, tiene a Victoria Almeida como una de sus protagonistas, y hablamos con ella para saber detalles de su participación y de Empieza con D, obra de Juan José Campanella, que vuelve a Politeama y está de gira por todo el país.

—¿Cómo llegaste a Los caminantes de la calle?

—Me llamó Juan Martín Hsu, el director de la peli, para ofrecerme el trabajo. Entiendo que conocía mi trabajo. Durante el rodaje también me comentó que me terminó llamando porque me había recomendado Luis Ortega o le había dado la idea de que piense en mí para este personaje.

—¿Es tu primera película de género? ¿Cómo fue ser parte?

—Si por cine de género nos referimos a un policial, sí. Sí, la verdad que sí. Fue como muy interesante, trabajar bajo la atmósfera y las reglas de del policial la verdad. Fue muy lindo ser parte de este proyecto porque había visto las primeras películas de Juan Martin Hsu y me habían gustado mucho, así que me hacía mucha ilusión trabajar con él.

—Mendoza, Perú, traslados, acción ¿qué fue lo más complicado del rodaje?

—Lo más complicado del rodaje, quizás fue entrar al registro que proponía el director. En relación a la actuación, al tono. Era difícil sobre todo porque el resto del elenco eran actores no profesionales de la comunidad oriental. Cuando llegué a set ya se había filmado la mitad de la película en Perú con intérpretes orientales y ellos tienen un registro, una manera de gesticular muy minimalista, muy económica. Y para mí, que tenía que abordar un personaje con bastante lenguaje técnico, porque es una abogada, se me hacía complicado entrar como en ese tono de mínimo de expresión, mínimo de gestualidad que proponía al director. Porque uno tiende a contrarrestar la data dura con ablandar el registro de actuación. Entonces fue una propuesta que fue difícil. Entiendo que el director se proponía de amalgamar , homogeneizar, los registros actorales y tuve que trabajar mucho eso.

—Además estás con Empieza con D, ¿cómo fue un poco el proceso?

—Escuché a mi corazón. Dije vamos. Está bien, está bien. Y a veces hay que resignar algo para subirse a otra aventura. Y la verdad que con Eduardo Blanco no había trabajado, con Gastón Cochiaralle tampoco, con Campanella sí, y me había llevado espectacular. Y bueno, fue todo un desafío, porque subirse a una obra que ya estaba en cartel y que iba muy bien, no es que iba a tener un proceso de ensayo de tres meses. Así que fue un desafío espectacular. Y cuando hay desafío, me interesa. Vi el video para conocer la obra y después hice mi propio trabajo con el director y con los compañeros, que obviamente cuando una obra va es como un tren al que vos te tenés que subir. Pero siempre el planteo fue, bueno, yo voy a hacer mi interpretación de esto. La propuesta de Juan fue esa. Nunca me dijo, quiero que la copies sino que estaba ahí como el permiso, la licencia de poner mi propia mirada. Y bueno, y eso es precioso. Y la verdad que es todo hermoso, porque es un elenco divino, de compañeros generosísimos, porque también pudieron haber dicho, bueno, ensayemos lo menos posible, porque la estoy haciendo seis veces por semana pero también los compañeros fueron recontra abiertos al cambio.

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