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Herman Melville fue un escritor norteamericano que narró con maestría sus apasionantes aventuras como hombre de mar.
01/02/2026 - 00:00hs
Uno de los más grandes escritores norteamericanos del siglo XIX no podía vivir de la literatura. Recién a los 47 años, Herman Melville consiguió un empleo estable: inspector de Aduana en Nueva York. Quince años antes había escrito su obra maestra Moby Dick.
Nació el 1 de agosto de 1819 en Nueva York. Sus dos abuelos habían sido héroes de la guerra de la independencia. Desde chico se había visto obligado a trabajar. Tenía 12 años cuando murió su padre. Eran muchas bocas para alimentar: cuatro hermanos y cuatro hermanas. Empezó como mandadero en el New York State Bank, trabajó en el comercio de pieles de su hermano mayor, cuidó la granja de un tío y aunque no había terminado la escuela consiguió que lo nombraran maestro rural. A los 20 años pudo cumplir aquello con lo que había fantaseado durante toda su infancia: echarse a la mar.
Su primera experiencia embarcado fue en el buque Saint Lawrence, que hacía el trayecto Nueva York-Liverpool. Al regresar, se tentó con la posibilidad de ser maestro rural. Pero la vida del marinero había prendido en él mucho más de lo que creía. Por eso, no tardó en volver a navegar. Fue a bordo del ballenero “Acushnet” donde comenzó a comprobar lo dura que es la vida del marinero, pero su afán de aventuras lo hace ver en esa vida la forma exacta de sus sueños. En las islas Marquesas se interna en el valle de los typis, donde se encuentra una tribu de caníbales que le dan un tratamiento en una zona gris entre el huésped recibido y el prisionero tomado. Estuvo allí cuatro meses. De esa experiencia nace su primera novela, Typee, publicada en 1846. Los editores creen que la novela es demasiada fantasiosa, cuando en realidad, la vida de Melville lo era. El libro se publica en Londres y tiene un éxito inmediato.
Este marino que devendría uno de los mayores escritores norteamericanos del siglo diecinueve, se amotinó en el ballenero australiano “Lucy Ann”, terminando en una cárcel en Tahití. Al ser liberado, estuvo vagabundeando durante unos meses por el archipiélago de las Islas de la Sociedad. Experiencia que contaría literariamente en Omoo –de 1847-, palabra que, en polinesio, significa “vagabundo”. Libro que entraña una profunda crítica al colonialismo cultural perpetrado por los misioneros cristianos.
Su próxima experiencia en los mares fue en el buque ballenero Charles and Henry, recalando en la Isla de Maui, donde vivió durante unos meses, y escribió informes en primera persona, contando las peripecias y aventuras inauditas que, a su regreso, los lectores de periódicos leerían con avidez.
En 1843 se enrola como marinero en la fragata United States. Como todas las experiencias como navegante esta también tiene su correlato literario: “White-Jacket”, un libro en el que denuncia los abusos padecidos por los marineros. El éxito del libro le permitió comprarse su primera casa, en la que vivió con su mujer y sus tres hijos –dos varones y una mujer-.
En 1850 comenzó a concebir la obra que lo consagraría “Moby Dick”, que sería editado originariamente en Inglaterra, en tres volúmenes. La novela vendió pocos ejemplares y la crítica, en general, fue adversa. Tardaría muchos años en ser considerado el libro infinito que le determinaría la gloria.
En sus libros no solo confesó sus cuitas como marinero sino también haría lo propio con sus padecimientos como escritor. En 1852, publicó Pierre, un libro que describe el cerco de pobreza y humillación dentro del cual transcurre la vida de ciertos creadores. A sus 33 años, la carrera literaria de Melville entró en una fase de penumbra, dentro de la cual escribió uno de sus grandes libros, Benito Cereno, y se aboca a la escritura de uno de sus libros más celebrados, Billy Budd, que sería publicado 33 años después de su muerte, y que sería una densa y brillante reflexión sobre el bien y el mal.