Ataque con drones golpeó una refinería de Moscú

La capital rusa volvió a ser alcanzada por una ofensiva ucraniana de gran escala. Varios drones impactaron sobre una refinería clave para el abastecimiento de combustible de Moscú, provocando incendios.

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a trasladarse al corazón del territorio ruso. Durante la madrugada del jueves, un masivo ataque con drones lanzado por Ucrania logró penetrar las defensas aéreas de Moscú y alcanzar nuevamente la refinería MNPZ, una instalación estratégica ubicada en el sureste de la capital.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó que las defensas antiaéreas repelieron una ofensiva de gran magnitud y derribaron al menos 52 drones. Sin embargo, varios aparatos lograron impactar en la refinería, generando incendios visibles desde distintos puntos de la ciudad y obligando a desplegar equipos de emergencia para controlar la situación.

Se trata del segundo ataque contra la misma instalación en apenas tres días. La refinería MNPZ es considerada una infraestructura clave para el abastecimiento energético de Moscú, ya que cubre más de un tercio de las necesidades de combustible de la capital rusa. Aunque las autoridades no precisaron el alcance de los daños materiales, las imágenes difundidas mostraron grandes columnas de humo elevándose sobre el complejo industrial.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó públicamente la operación desde Bruselas. A través de sus redes sociales afirmó que las fuerzas ucranianas habían vuelto a atacar la región de Moscú y compartió un video donde se observa la refinería envuelta en llamas.

La ofensiva también provocó la activación temporal de alertas aéreas en el aeropuerto internacional de Sheremétievo, uno de los más importantes del país, generando demoras y restricciones operativas durante varias horas.

El episodio coincidió con el inicio de una cumbre entre Rusia y los países de la Asean que se desarrolla en la ciudad de Kazán y que cuenta con la participación de diversos líderes asiáticos invitados por el Kremlin. Aunque el encuentro continuó según lo previsto, el ataque volvió a poner de relieve el alcance que ha adquirido el conflicto.

Mientras Kiev sostiene que los ataques buscan reducir la capacidad rusa para financiar el esfuerzo bélico mediante la exportación de hidrocarburos, desde Moscú denuncian que este tipo de operaciones incrementan los riesgos para la población civil y para infraestructuras esenciales. La repetición de ataques sobre grandes centros urbanos y complejos energéticos refleja una nueva fase del conflicto, marcada por operaciones de largo alcance que continúan alejando cualquier perspectiva inmediata de desescalada.

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