Balotaje en Colombia: De La Espriella será el nuevo presidente
Según los resultados del preconteo expuestos por la Registraduría Nacional del Estado Civil, el candidato ultraderechista salió vencedor por un ajustado margen.
El ultraderechista Abelardo de La Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, ganó el día de ayer en la segunda vuelta las elecciones presidenciales en Colombia al obtener, al cierre de esta edición, el 49,65% de los votos, sobre el izquierdista Iván Cepeda, según el 99,80% del conteo preliminar elaborado por la Registraduría Nacional. El candidato del actual mandatario Gustavo Petro, registraba el 48,70% de los sufragios. Tras darse a conocer estos resultados, aseguró que el preconteo “no es vinculante” y anunció la impugnación de 33 mil mesas.
La diferencia entre los dos candidatos es mucho más estrecha de lo que vaticinaban las encuestas, por lo que será necesario esperar el escrutinio para confirmar el resultado de manera oficial. De igual manera, las encuestas de intención de voto daban el primer lugar a De La Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, que tiene el apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, por delante de Cepeda, del partido Pacto Histórico, aliado de Petro.
Para estas elecciones estaban habilitados para votar 41,4 millones de colombianos en 122.016 mesas distribuidas en 13.742 puestos de votación en todo el país para elegir al presidente que gobernará Colombia por los próximos cuatro años, hasta el 2030. Vale recordar, que en la primera vuelta, ocurrida el pasado 31 de mayo, De La Espriella obtuvo 10,3 millones de votos, representado en un 43,78%, mientras que Cepeda fue segundo con 9,7 millones, con el 40,98%.
De La Espriella, de 47 años, es un abogado millonario con nacionalidad colombiana, italiana y estadounidense que nunca ha ocupado un cargo público. Impulsó su candidatura a través del rechazo a Petro y la promesa de una guerra sin tregua contra guerrillas y narcotraficantes. Admirador de Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei, propone construir megacárceles, bombardear al narcotráfico con apoyo de Estados Unidos e Israel y acabar con la JEP, el tribunal nacido del acuerdo de paz de 2016 con la extinta guerrilla de las FARC. En lo económico, pretende dolarizar, abrir la puerta al fracking, recortar el Estado en un 40% y bajar impuestos para achicar un déficit fiscal cercano al 7% del PIB.
