Comenzó la tregua impulsada por Rusia por el Día de la Victoria

El alto el fuego unilateral decretado por Moscú ya entró en vigor y se extenderá hasta el 10 de mayo. Rusia busca garantizar las celebraciones por el aniversario de la derrota del nazismo en medio de nuevas tensiones con Ucrania.

La tregua unilateral anunciada por Vladímir Putin con motivo del Día de la Victoria ya comenzó oficialmente y se extenderá hasta el 10 de mayo, en coincidencia con las celebraciones por el 81° aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la denominada Gran Guerra Patria.

La pausa temporal en las hostilidades fue presentada por Moscú como un gesto orientado a reducir la tensión y garantizar el normal desarrollo de los actos conmemorativos previstos en la capital rusa. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, evitó confirmar si Kiev se sumará formalmente a la iniciativa.

Desde el Kremlin sostienen que Rusia ha impulsado en reiteradas ocasiones treguas vinculadas a fechas religiosas o históricas, aunque denuncian que Ucrania no las ha respetado plenamente. En ese sentido, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que durante las primeras horas de la nueva tregua fueron derribados cientos de drones ucranianos, incluidos decenas que se dirigían hacia Moscú.

Las autoridades rusas advirtieron además que cualquier intento de alterar las celebraciones por el Día de la Victoria tendrá una respuesta inmediata. Moscú aseguró que, si Ucrania intenta atacar la capital rusa o interrumpir los actos oficiales, las Fuerzas Armadas responderán con ataques masivos sobre objetivos estratégicos en Kiev.

Pese a la entrada en vigor del alto el fuego, las acusaciones cruzadas entre ambos países continuaron. Zelenski denunció que Rusia siguió atacando posiciones ucranianas con drones, misiles y bombardeos sobre distintas regiones, incluyendo Járkov, Sumy y Donetsk. Desde Moscú, en cambio, remarcan que las acciones defensivas rusas responden a ataques ucranianos que buscan sabotear una fecha de enorme simbolismo para el pueblo ruso.

La celebración del 9 de mayo ocupa un lugar central en la memoria histórica rusa y representa uno de los eventos políticos y militares más importantes del calendario nacional. Por eso, el gobierno de Putin busca mostrar la tregua como un gesto de responsabilidad en medio del conflicto, al tiempo que refuerza las medidas de seguridad en Moscú y otras ciudades.

El año pasado, aunque Kiev tampoco respaldó formalmente la iniciativa rusa, no se registraron ataques contra la capital durante el desfile militar en la Plaza Roja. Ahora, el Kremlin espera que la situación se mantenga bajo control y que las celebraciones puedan desarrollarse sin incidentes, en medio de un escenario internacional todavía marcado por la guerra y la falta de avances diplomáticos concretos.

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