Nuevos ataques estadounidenses sobre Irán
La nueva embestida de las fuerzas de Estados Unidos tensan aún más las relaciones y alejan la posibilidad de negociación.
Estados Unidos lanzó el día de ayer ataques contra Irán después de que el presidente Donald Trump asegurara que Teherán había derribado un helicóptero Apache estadounidense en el estrecho de Ormuz, lo que profundizó las dudas sobre las perspectivas de paz entre los dos países. “Creo que la respuesta debe ser muy fuerte, muy contundente, y esta lo es”, remarcó el mandatario. “Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos comenzaron a lanzar bombardeos adicionales de defensa propia hoy a las 5:15 p.m. contra múltiples objetivos en Irán bajo la orden del comandante en jefe, el presidente Donald Trump”, indica el comunicado publicado por el Ejército de Estados Unidos. Los medios estatales iraníes informaron que la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, fue atacada y que se confirmó el impacto de un proyectil en Sirik. Trump había explicado anteriormente que los dos pilotos estadounidenses involucrados en el incidente resultaron ilesos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, no se refirió directamente al incidente del helicóptero, pero dijo que las fuerzas extranjeras en la región corrían el riesgo de verse involucradas en accidentes o fuego cruzado. “A pesar de sus derrotas en el campo de batalla, Estados Unidos optó por probar nuestra determinación. Nuestras poderosas Fuerzas Armadas no dejarán sin respuesta ningún ataque o amenaza. Abandonen nuestra región si quieren estar a salvo. La historia del Golfo Pérsico tiene muchos capítulos sobre los fatales destinos de los intrusos foráneos”, precisó el canciller.
Así, bajo este contexto este episodio podría añadir aún más presión a los esfuerzos por negociar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Oriente Medio y reabra el estrecho de Ormuz, un conducto vital para el petróleo y otras materias primas. Trump ha dicho repetidamente que Irán y Estados Unidos están cerca de un acuerdo, aunque ha habido pocas señales de progreso desde que entró en vigor un frágil alto el fuego a principios de abril.
Por otra parte, la negativa de Israel a poner fin a su campaña contra Hezbolá, como exige Irán, ha obstaculizado los esfuerzos de Trump por extender el frágil alto el fuego con Teherán y llegar a un acuerdo pleno. Pese a ello, Israel mantiene su ofensiva y de hecho ayer atacó la histórica ciudad portuaria de Tiro, en el sur del Líbano, causando la muerte de al menos ocho personas. Se trata del ataque más mortífero contra la ciudad desde que estallaron los combates en Líbano a principios de marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel.
Trump declaró días atrás justamente que le advirtió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que no volviera a la guerra con Irán: “Le dije que será mejor que tenga cuidado, o sino se iba a quedar solo muy pronto”. Teherán ha afirmado repetidamente que cualquier acuerdo de paz con Washington depende en parte del cese de los combates en el Líbano, en donde Hezbolá es su aliado.
